NADA peor que justo el día en el que necesitas estar radiante y perfecto, un odioso granito aparece en la cara. Haces lo imposible para ocultarlo.
Te lavas la cara, te untas cremas y nada. Por último se te ocurre exprimirte el grano y se empeora la cosa.
El acné es una inflamación de las glándulas pilosebáceas que causan la obstrucción de los poros y la aparición de diferentes lesiones en la piel.
Es muy frecuente en los adolescente, pero puede aparecer en ambos sexos y en todas las edades.
Normalmente aparece en la pubertad y puede continuar a lo largo de los años.
Si se exprimen los granos, las bacterias que causan los forúnculos se pueden extender y empeorar la condición así como dejar cicatrices.
El acné se agrava durante el invierno y mejora en verano, probablemente debido al efecto beneficioso del sol.
La dieta representa escasa o nula influencia sobre el acné; no obstante algunas personas son sensibles a ciertos alimentos. Asimismo, también puede aparecer con cada ciclo menstrual en las mujeres jóvenes y puede desaparecer o recrudecerse notablemente durante el embarazo.