"Durante diez años presentó más de 40 libros, editamos más de 25 obras de autores panameños", explicó.
Él se congratula de que hoy haya tal entusiasmo por la promoción de la lectura que se han incrementado notablemente los círculos de lectura. Ríos coordina actualmente el Círculo de Lectura Guillermo Andreve, que se reúne mensualmente en Exedra Books.
Señala que recomiendan diversas metodologías para las reuniones. Luego comparte algunas generalidades sobre la forma en que operan diferentes círculo de lectores. "Seleccionar a un autor y una de sus obras, tal como lo hace el círculo de lectura de los Supermercados Riba Smith. Ellos invitan a Ramón Fonseca y comentan Ojitos de ángel. En el círculo que dirige Neco Endara en Exedra escogen tres autores y los analizan. El círculo Guillermo Andreve deja a la elección de cada lector el comentario de las obras leídas, cada cual tiene plena libertad de decidir sobre las obras a exponer. El círculo de la Biblioteca Nacional también escoge un autor e incluso complementan con una película basada en una novela".
A su juicio, "lo importante es la lectura que se hace, cada lector es soberano. Lo que se promueve es el respeto y tolerancia a la opinión crítica de cada lector. De un libro se pueden hacer distintas y múltiples lecturas y todas son válidas. Lo esencial es compartir lo leído, decir qué le impresionó de un libro, cuál es su trama, qué personajes lo impactaron, por qué los odia o los ama".
El destacado escritor, a quien hace un par de años la Cámara Panameña del Libro le otorgó el Premio Pluma de Oro, piensa que no es oportuno establecer normas ni requisitos para participar en los círculos de lectura, dado que "la asistencia es voluntaria, el cordón umbilical es emocional, de interés por la lectura. Usted entra y sale sin nada que lo comprometa. Participa por el deseo de compartir sus lecturas".
Lo cierto es que las casas condenadas no son un problema exclusivo de Panamá, sino de varios países del mundo, y se debe a la falta de empleo y la pobreza.
De acuerdo con estadísticas de la Contraloría General de la República, el 15% de la población económicamente activa está desocupada, al mismo tiempo el otro 40% vive de la economía informal, es decir, más de la mitad de la población de Panamá no tiene empleo y se refleja en el tipo de vivienda en donde reside.
Además, el Informe de Desarrollo Humano 2004 del Programa de las Naciones Unidas señala que los niveles de pobreza en Panamá alcanza el 25.6%.
(ver cuadro en la página D1 del diario impreso)