MODESTO LOMBA volvió a ser uno de los diseñadores más interesantes, en la que se propuso el chaqué como prenda estrella de una temporada que tiende a la sofisticación.
En su colección destacaron las figuras que se desprenden de la cintura, la desestructuración de las líneas, los grandes pliegues y una apuesta por los chaqués asimétricos, deshilachados y multifuncionales y por las pieles de astracán.
En cuanto a colores, el blanco y el negro, iluminados por amarillos y morados.
Lomba se olvidó de las líneas urbanas y apostó por el glamour tanto para mujer como en su colección de hombre, en la que destacaron los abrigos, con remates interiores en raso, y ligerísimas camisas.
Otro de los modistos que convenció fue el hispano-argentino Roberto Torretta, que ha evolucionado hacia líneas menos convencionales y ha querido "ir más allá" con su colección.
Según Torretta, si hay que buscar alguna referencia en su colección sería la costura de los años 50.