E l concepto de lengua materna no se refiere solamente al idioma que se habla en un país determinado. En este caso, se aplica al lenguaje de los grupos indígenas que habitan en cada país, en el caso de Panamá, son siete, con un lenguaje considerado "lengua materna".
Como una forma de rescatarlos, el 2008 fue lanzado como el año Internacional del Idioma, por iniciativa de la UNESCO.
El Ministerio de Educación, Meduca, creó recientemente una dirección nacional de educación internacional bilingüe, que tiene entre sus objetivos que se le dé el uso correcto a estas lenguas y que en un futuro se impriman los textos escolares en el lenguaje de cada grupo.
Esta labor tomará tiempo, en parte porque cada grupo tiene sus vocablos diferenciadores , por lo que en la medida en que se traduzcan los textos escolares, las clases serán dictadas en su lengua materna.
Guillermo Smith, quien maneja esta dirección, reconoce que el 90 por ciento de los pobladores de estas zonas, únicamente saben comunicarse de forma oral. Lo anterior causa alarma cuando los registros indican que el 11 por ciento de los panameños conforman estos grupos indígenas, y que una gran parte de ellos, unos 50 mil están ocupando tierras en las afueras de la capital y, precisamente, son estos, los que más riesgos tienen de perder su lenguaje porque adoptar y comunicarse en español como lengua de uso diario.
Los grupos más numerosos son: los kunas, los emberás, los buglé, los bribrí, los guanaban, entre otros.
Según Smith, si no se hacen los correctivos ahora, estas lenguas se perderán, realidad no solo en Panamá, sino también para los más de 6 mil 500 idiomas del mundo.