Naomi Campbell, conocida como la diosa de ébano y famosa por su mal carácter, su gusto por el alcohol y su insoportable forma de ser y de estar, vuelve a la carga y gasta "una broma" de muy mal gusto al Grand Hotel de esta capital y a su director Poker Wallenberg.
Campbell avisó su llegada a ese establecimiento, el mejor de Estocolmo donde se alojan reyes, presidentes y premios Nobel entre otras celebridades, con su nuevo novio, "el príncipe Rashid de Dubai".
La pareja fue alojada en la mejor suite y recibieron un tratamiento VIP. Cuando Wallenberg quiso comprobar con la Embajada de Dubai que el novio de la modelo era el primogénito del Rey Mohamed, se enteró de que el joven no tenía una gota de sangre real y que era un vendedor de ropa.