Podemos comenzar por los barrios de la ciudad que se ubican al norte del río Támesis.
Un buen inicio es un paseo por Hyde Park, el parque más famoso de la ciudad y lugar de encuentro de los londinenses para sus paseos y momentos de ocio, con permiso de Regent"s Park, un poco más al norte y lugar donde se halla el zoológico de la ciudad.
Hay que entrar al parque por el Hyde Park Corner, junto al monumento Constitucion Arch y seguir los senderos hasta llegar al lago Serpentine, donde se pueden alquilar barcas, y conocer la Serpentine Gallery y el Kensington Palace.
Se puede salir del parque por su zona norte, hacia Marble Arch y disfrutar con los discursos improvisados de los oradores anónimos del speaker"s corner los domingos por la mañana.
Volviendo a cruzar el parque y saliendo de él por la misma puerta por la que entramos, en Wellington Arch, se llega al Royal Albert Hall y a los museos Victoria and Albert, de Ciencias y de Historia Natural.
Siguiendo hacia el este, llegamos a una de las zonas más populares de la ciudad: el palacio de Buckingham, frente al parque y el palacio de St. James.
Del palacio de Buckingham se pueden visitar, entre otras estancias, el Grand Hall, la gran escalera, el salón del Trono y la Picture Gallery.
Frente al palacio se desarrolla el tradicional cambio de guardia, uno de los momentos clásicos de Londres que atrae a miles de turistas.
Muy cerca de este palacio se halla otro centro de enorme interés: Victoria Station y la catedral de Westminster. Sin embargo, es la abadía de Westminster el templo más popular e interesante de Londres.
Se alza en la parte oeste de Parlament Square y contiene buena parte de la historia de Inglaterra. Fundada en el siglo VIII, se remodeló en el XI y, posteriormente, en el siglo XIII.
Aquí se han celebrado todas las coronaciones de los reyes ingleses (excepto dos) desde los tiempos de Guillermo el Conquistador.
También alberga decenas de tumbas reales y de los personajes más destacados de la historia de Gran Bretaña. Frente a la abadía se eleva el edificio del Parlamento, cuya fachada posterior da al río Támesis.
Lo más atractivo de su aspecto exterior es el famoso Big Ben, la torre del reloj que alberga una campana de trece toneladas de peso. No hay estampa de Londres que no incluya el perfil de esta magnífica torre con su no menos espléndido reloj.
Desde el edificio del Parlamento podemos llegar caminando hasta uno de los corazones de Londres: Trafalgar Square, el lugar donde confluyen algunas de las arterias principales de la ciudad siempre atestadas de tráfico, como Whitehall, la avenida que enlaza el Parlamento con Trafalgar Square donde están los edificios del gobierno británico.
Londres es la capital europea con más clase. Lo clásico se mezcla con lo más moderno, sus calles, siempre llenas de gente, sus parques, tranquilos pero a la vez concurridos, y una diversidad cultural la hacen única en el mundo.
Lo verde tiene mucha importancia para la ciudad, ya que por ella se dispersan tal cantidad de zonas verdes, el 30 % de Londres está cubierto de espacios verdes.
Así es la isla de las flores. Un sitio de gran potencial que según sus moradores, "ha sido olvidado por las autoridades nacionales".
Una capital próspera y que deslumbra a todos
Londres es la capital de Gran Bretaña y también, uno de los referentes históricos y culturales del planeta.