Una cena para tontos cuenta la historia de Tim (Paul Rudd) un joven ejecutivo con una carrera en ascenso que está a punto de recibir su primera invitación a la "cena para tontos", un evento mensual patrocinado por su superior directo quien promete otorgar beneficios al ejecutivo que se presente con el mejor bufón de la noche.
A Julia, la prometida de Tim, opina que dicho evento es patético, por lo que Tim decide no ir a la cena, hasta que se topa con Barry (Steve Carell) un empleado de la oficina de impuestos que dedica el tiempo libre al arte taxidermista creando dioramas con ratones – y descubre que es el idiota más grande que pueda conocer. Tim no se puede resistir e invita a Barry a la cena.
No pudiendo resistirse Tim invita a Barry cuyas buenas intenciones tendrán un impacto catastrófico sobre la vida de Tim lanzando su vida en un tumulto de aventuras cómicamente desastrosas, poniendo en peligro un posible negocio de la empresa y atrayendo nuevamente a la vida de Tim una antigua novia peligrosamente imprevisible llamada Darla y empujando a Julie (o al menos así lo cree Tim) hacia los brazos de otro hombre.
Pero a partir de ese momento comenzará a vivir una serie ininterrumpida de desventuras, de alguna u otra forma causadas por Barry.