Creció escuchando todo tipo de género musical, entre ellos Mocedades y Bacilos. Desde muy pequeña Daniela Bulgin, mostró interés por la música, sus padres sabían que por sus venas corría la sangre artística, pues es hija de uno de los reconocidos cantantes de los Combos Nacionales.
Daniela Bulgin, realizó su primera presentación en la escuela primaria e ingresó al grupo "Voces blancas" de La Chorrera, donde adquirió experiencia musical. Cuando se gradúo de sexto año y con a penas 18 años, corrió con la suerte de entrar a la orquesta Zafiro. Daniela comentó que nunca esperó ser una de las cantantes de este grupo, ingresó aquí porque uno de sus hermanos que, en ese entonces trabajaba instalando los equipos de la orquesta, le preguntó si se atrevía a cantar lo que le pusieran, y como siempre se ha caracterizado por hacer lo que se propone, aceptó. Cuando fue a las pruebas con el director de Zafiro, el señor Rubén Quintero, le encantó su voz y de inmediato la contrató y hasta el presente se ha quedado con la banda; actualmente, tiene doce años en la agrupación.
Su héroe.
El hombre que le ha servido de inspiración, al que admira y de quien aprendió mucho sobre música, es su padre Daniel. La cantante manifestó, que son tantas las anécdotas que cuenta su papá, que ella hubiese dado lo que fuera por verlo por un huequito, en una de sus presentaciones, en tiempos atrás. Además de ser su procreador, es el único hombre al que escucha cantar y la hace llorar. "Mi papá es mi héroe", expresó.
Experiencia que le abrió las puertas.
Bulgin tuvo la oportunidad de participar en el programa de canto Vive la Música. Opinó que ingresó al proyecto, porque tenía la inquietud de darse a conocer, más que por competir; su objetivo principal no era el primer premio, sino ser reconocida por el público, pues, aunque cantaba en una orquesta, las personas no la reconocían y gracias al concurso, logró lo que quería.
Lo que sí tuvo que aguantar fueron las duras críticas que le hacían los jurados y los medios de comunicación, pero confiesa que no se enfadaba por esto, al contrario, lo tomaba como consejos que hoy pone en práctica en cada una de sus presentaciones.
Llegó a ser reconocida cuando salió en Vive la Música, pero no precisamente por su canto, sino por sus risos despeinados con los que salió durante toda la temporada del programa. Normalmente, su cabello es rizado, pero cuando entró a Zafiro decidió alisárcelo, sin embargo, decidió dejar que su cabello volviera a la normalidad.
Actualmente, la participante de la tercera generación de Vive la música, no tiene planes en concreto, pero sí le gustaría realizar su propia producción musical. Daniela es de las que piensa que las cosas se dan conforme se trabaja y pasa el tiempo, "no hay que hacer nada a la ligera", comentó.