Los adolescentes identificados con el género de música "emo", de apariencia sensible y melancólica, han sido descubiertos por la sociedad mexicana, después de que la discriminación de la que son objeto por parte de otras "tribus urbanas" se materializara en enfrentamientos y detenciones.
La situación saltó a luz pública a raíz de un enfrentamiento en marzo pasado.