Variedades

Una dama emprendedora y apasionada por el bienestar social


¿Quién no recuerda aquella exótica morena panameña que nos representó y trajo la corona del concurso Miss Hispanidad en el año 1989? Pues sí, es Gloria Quintana, quien en estos momentos enfrenta un gran reto: ser presentadora de televisión, ya que ella será quien le dará los “Buenos Días” cada mañana a los panameños.

Quintana nos confiesa sus proyectos, anécdotas y detalles de su vida personal y profesional.

Háblame de tus inicios en el mundo del espectáculo y las cámaras.

 

Todo empezó en 1989 cuando participé en el Miss Panamá, un concurso que se hizo para diez chicas y fue por invitación del fallecido Fernando Eleta Casanova, al verme en un comercial de Gin Caballito con mi hermano.

Luego que gané en Panamá viajé a Miami para participar en el Miss Hispanidad Internacional y después, como me creían la mujer maravilla, me mandaron al Miss Mundo en Hong Kong. Fue un año muy ajetreado con las cámaras internacionales.

¿Cómo fue la experiencia en Hong Kong?

 

Fue algo comiquísimo, porque aumenté 15 libras debido a que comía puro pan y chocolate.
Esto se debió a que en la comida de allá había bichitos que abrían y cerraban los ojos. Pero, a pesar de todo lo disfruté.

Sin embargo, en el concurso del Miss Mundo también hice grandes amistades, al punto de que en el mes de octubre nos reuniremos en las Islas Caimán.

Un consejo que le darías a las chicas que están actualmente en certámenes de belleza.

 

No hay que dejar de lado que es una competencia, pero hoy día, la mujer está tan fabricada, si tienes algún defecto te lo arreglan, entonces se pierde de vista el ser humano.

Esto da la sensación de que son mujeres falsas, pero como son perfectas y ellas lo saben, deben ser más humildes, auténticas y lo más naturales posible. Pero, a pesar de todo, debes ser humilde y no fingir algo que no eres.

Y no pensar que la corona es para toda la vida, eso nada más es un momento, porque al morir no te llevas nada.

 

Tener presente que después de que pase ese año de reinado, tú tienes una vida y debes enfocarte en desarrollarla y forjarte un futuro.

Eres madre, empresaria, feminista, ¿cómo vez a la mujer del siglo XXI?

Llena de muchos retos.
Es difícil romper muchos paradigmas. Por ejemplo: yo soy una mujer divorciada, después de 15 años de matrimonio, y pensé que el mundo se me venía abajo cuando me separé.

Y bien dice el dicho “que lo que no te mata, te fortalece”, entonces yo quisiera hablarle a esas mujeres que piensan que si no dependen de un hombre, su vida no tiene sentido, que somos capaces de hacer muchísimas cosas por nosotras solas, no tenemos que vivir escudadas.

Yo pude pasar la página debido al apoyo de mi familia, al punto que he llegado a formar mi empresa llamada Koncepto 1 y por medio de la cual llegué al programa “Buenos Días”.

¿Cómo llegaste a ser parte del equipo de TVN?

Dentro de mis filas de clientes está TVN.
Siempre he estado vinculada con los medios en diferentes cuentas de mis clientes y sus proyectos, pero en la parte comercial.

No sé porque mi nombre salió, debe ser que alguien dijo ¿qué tal si probamos a esta negra?, así que un buen día me llamaron, me plantearon la propuesta y me dije: si tengo la oportunidad de ayudar a otras mujeres y darles consejos sobre belleza, arreglo personal, sobre el hogar y demás aspectos, vamos a hacerlo.

Los presentadores no son desconocidos para mí, porque Wiznick estuvo conmigo en la escuela, a Roly y a Andrea los he contratado en eventos que he organizado. A los únicos que no conocía eran Andrés y Argimiro.

¿Alguna vez te has sentido discriminada?

Siempre he dicho que uno mismo es el que se discrimina.
Nunca me he sentido así porque a mí me enseñaron que todos somos iguales, y ninguno es menos ni más que nadie. Y si me han discriminado, pobrecita esa persona, porque no me he enterado y no cumplió su cometido.

Aquí en Panamá no existe el racismo, somos clasistas.

¿Qué piensas de aquellos padres que regalan cirugías a sus hijas de 15 años?

Me sorprende que a las niñas le ofrezcan ese regalo.
Para mi concepto, las cirugías se deben hacer en un momento dado, cuando la mujer esté adulta y desee corregirse algo.

Por cierto, después que tuve a mis hijos decidí arreglarme mis “bubis” por obvias razones. ¡Las que son madres me entienden! Además, esto lo haces para sentirte más segura de ti misma.

¿Qué tal el trabajo que desempeñas con la Fundación Leer?

El tema de poder ir a las cárceles y ayudar a esos privados de libertad a que tengan una voz de aliento mediante un libro, para mí es invaluable y en la medida en que pueda seguir ayudando a salvar, aunque sea un alma, para mí es glorioso y maravilloso.


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791919
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América