Los problemas sociales son el objeto de acción de muchas disciplinas, profesionales e inclusive de personas ajenas a estas conexiones, que se mueven por el deseo de brindar un apoyo incondicional a sectores que abordan una diversidad de problemáticas sociales.
En este último caso, existen personas que trabajan de una forma diferente, cambiando la perspectiva totalizadora, desde la cual abordan la diversidad de áreas problemáticas que atiende y la variedad de niveles de formulación y tratamiento que demuestra en su práctica el "Trabajo Social".
Desde hace 5 años, Rodolfo Galdámez decidió desarrollar un impulso personal, basado en una situación propia que marco su manera de ver el enfoque de la vida. Es así como decide ayudar a otras personas dentro de sus capacidades, mediante la Fundación Camino de Luz, de la que hoy es presidente.
Mediante programas de "concienciación" en diferentes comunidades, la Fundación Camino de Luz, ha tratado durante los años que lleva brindando apoyo a los más necesitados, cambiar la perspectiva del "Servicio Social", mediante el cambio de actitud de los individuos afectados por los problemas sociales, para que puedan ser agentes de cambio y tengan un proyecto de vida.
La drogadicción, los embarazos precoces, el alcoholismo y la no motivación, son algunos de los problemas que complementan la espiral de dificultades que azota a una parte considerable de la población, sin dejar de excluir a la juventud.
En este sentido, Galdámez nos explica que la fundación crea comunidades organizadas y sirven de apoyo para que todos sus integrantes puedan lograr con éxito sus peticiones, siempre y cuando acepten que tienen un problema y tomen conciencia de que hay que impartir un programa de prevención.
Sin saber cuál sería nuestro destino, nos adentramos en un "pueblo en medio de la ciudad", en donde el acceso inseguro por un río, ya es costumbre para los moradores de la comunidad de Kunanega y áreas aledañas, todas ésta, con una posición cercana a nuestro vertedero de basura. Mientras tanto, nuestra imaginación se nublaba de ideas, algunas acertadas, otras erróneas.
Complementada por casi 100 casas, los pobladores de Kunanega, en su mayoría indígenas, recibieron hace cuatro años, el apoyo de la Fundación Camino de Luz, logrando un equilibrio social para beneficio de sus habitantes.
Tal ejemplo palpable es la labor que realiza la Fundación ante la problemática social - familiar, trabajando directamente con las personas, sobre todo con los jóvenes. Finalmente, Galdámez detalló que el objetivo de la Fundación Camino de Luz se ha levantado con creces, ya que ante la experiencia obtenida, se desarrollarán planes pilotos en las escuelas, para lograr un resultado favorable entre la población adolescente, la más importante por su condición de principiantes.