Variedades

Una fiebre que no baja

El cine, la cienciología y los aviones ocupan su tiempo, sin embargo, su familia es su mayor tesoro.


Han pasado 31 años desde que aquel joven veinteañero, llamado Tony Manero, peinado con una ola, calzado con unos buenos mocasines y luciendo pantalones "basta de elefante" salió a bailar con los Bee Gees y aún sigue reinando. Nos referimos a ese hombre que se hizo millonario con la cinta "Fiebre de sábado por la noche", John Travolta.

Para consolidarse en el cine a Travolta no solo le bastó esa cinta taquillera y la llamada Grease, también tuvo que actuar en decenas de películas para ser considerado uno de los mejores del séptimo arte.

Todo este largo caminar de John en el mundo de los flashes, aunque usted no lo crea, lo inició como bailarín, pasión que nació gracias a su madre Helen, una actriz y profesora quien vio el talento de su hijo y lo inscribió con Fred Kelly, uno de los mejores bailadores de esa época.

 

En ese arte disfrutó de muchos elogios, cosa que no sucedió con al inicio de su carrera en el cine, pues cuando apareció en el '75 con la cinta "La lluvia del diablo" fue muy criticado.

Esta derrota fue la base para esforzarce y sobresalir en las siguientes producciones tales como: "Fiebre de sábado por la noche", "Grease", entre otras. Lo interesante de su actuación en "Fiebre de sábado por la noche" es que el novato actor pasaba por uno de los peores momentos de su vida, su gran amor, la actriz Diana Hyland, 20 años mayor que él, fallecía de un cáncer de mama. Con esa actuación John fue nominado a un Oscar.

Sorpresivamente, a pesar de ser el rey de las películas de a finales de los ?70, cuando entró los ?80 el triunfo se volvió contra él, su personaje se quemó y los teléfonos ya no sonaban como antes.

 

El drama "Vivir el momento" fue un fracaso. Luego vino "Cowboy de Ciudad", una buena película que no obtuvo el éxito esperado.

Los '90 Jhon Travolta empieza con buen pie y luego de una década de fracasos lo contratan para actuar en la película "The Experts", en donde le fue tan bien, que hasta encuentra al amor de su vida, Kelly Preston, su actual esposa y madre de sus hijos .

El amor de Kelly es tanto por este actor, que sin pensarlo se inicia en la Cienciología, secta que el actor practica desde 1975.

 

Con el amor a sus puertas, el actor aparece en otras películas taquilleras como: "Mira Quién Habla", éxito inesperado de la que hizo dos secuelas más. Luego se vio en "Pulp Fiction" donde hizo el papel de Vincent Vega, un personaje que Tarantino había escrito para él y que le valió a Travolta otra nominación al Oscar.

Luego de eso, se convirtió en uno de los más buscados por los directores de cine y formó parte de elenco de guiones como: "La delgada línea roja", "La hija del general", "Basic", Filmada en partes de Panamá, "El Castigador, "Hairspray" (hace de mujer) y muchas otras.

Piloto a todo meter.
Gracias a sus millones de dólares John realizó uno de sus grandes sueños, tener varios aviones. En la actualidad posee cinco, incluyendo un Boeing 707, que anteriormente era de la flota de Qantas. Su amor por los aviones es tanta que su mansión en Jumbolair, Florida (una comunidad de pilotos adinerados) cuenta con una pista con una calle de rodaje hasta la puerta de su casa. Incluso uno de sus hijos se llama Jett.

 

Como si fuera poco, posee varias licencias de piloto entre las que incluyen la de piloto comercial. Además de diversas habilitaciones para pilotar B747 o A320 entre otros.

Actualmente es considerado uno de los más ricos del espectáculo mundial.


fecha edicion
old id
398739
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América