Julia recibe la noticia de la inesperada muerte de su hermana, Sara. Todos los hechos apuntan a que se trata claramente de un suicidio. A pesar de todo, Julia es incapaz de aceptar esta versión y empieza a investigar las circunstancias que rodeaban la vida de su hermana, a la que no visitaba desde hacía unos meses. Pero algunos inquietantes indicios, que contradicen el carácter de Sara, y el descubrimiento de que su hermana se había apartado completamente de sus vecinos y amigos solo hacen aumentar en ella las sospechas de que algo extraño se oculta detrás de su muerte.
La obsesión de Julia por seguir sus últimos pasos en vida la conducen a cruzarse con una amenaza misteriosa que nadie más en su entorno parece percibir, ni siquiera su marido, Isaac.