Su presentación es bastante simple, la gingivitis se manifiesta como un enrojecimiento intenso de la encía alrededor de la base de los dientes, asociado con la hinchazón local sin que provoque dolor. También es muy común que sangren al cepillarte los dientes.
La gingivitis es un cuadro inflamatorio muy común que afecta a la encía más superficial.
Está asociada principalmente a una defectuosa o incorrecta higiene bucal, que facilita la formación de la denominada placa dental, que se produce por la acumulación de restos alimenticios, células epiteliales muertas y mucina.
Al desarrollo de la gingivitis también contribuyen la acumulación de sarro, malos arreglos dentales, cierre defectuoso de la dentadura y la acumulación de restos de alimentos entre los dientes.
Es un problema que es más frecuente en la infancia y adolescencia; en las mujeres, debido a sus variaciones hormonales, especialmente durante el período menstrual y el embarazo. En este último, habitualmente, las encías aumentan de tamaño y se inflaman levemente.
Un cepillado adecuado toma al menos dos minutos - correcto, 120 segundos!
1. En el caso de los dientes inferiores, el movimiento debe comenzar en el límite de la encía y dirigirse de abajo a arriba, hacia el borde libre
2. La cara externa de: Los dientes debe cepillarse con movimientos en sentido vertical, efectuando una acción de barrido.
3. En cuanto a los dientes superiores, el cepillado debe comenzar también en el límite de la encía y dirigirse de arriba hacia abajo.
4. La cara interna debe cepillarse desde el límite entre los dientes y la encía hacia el borde libre, con un movimiento de barrido que se logra mediante un giro de la muñeca.
El cepillado todos los días, así como el uso de hilo dental, elimina eficazmente la placa. Es recomendable que se realice periódicamente la visita al odontólogo para una adecuada limpieza.