Cuando me decidí a escribir artículo, lo hice pensando en que hay un factor importante y decisivo en nuestras vidas, no solo por lo que nos ocurre sino por la actitud que asumimos ante lo que nos ocurre. Dicho en otras palabras, la acción que tomamos ante la adversidad.
Hay momento en la vida del ser humano que se presentan para desanimarnos, que nos ponen vacilantes ante determinados acontecimientos. Son detalles en nuestras vidas que nos depresionan, haciéndonos sufrir por lo que llamaría "momentos engañosos". ¿Por qué digo esto? Porque soy un convencido de que transitoriamente sentimos desalientos que acongojan a cualquier mortal.
Luego entonces, me intereso con esta entrega a llevar a un poco de estímulo, de fe a más de un centenar de amigo y conocidos para que no se dejen engañar por la adversidad de, no encontrar trabajo o fuente de empleo y para que retomen el interés por una actitud positiva; es mi deseo también concientizar hacía una disciplina que les haga reaccionar hacia su patria potestad por demostrar que somos energía positiva y productiva y que las preocupaciones no conducen a nada. En otras palabras, no vale la pena preocuparse uno de las cosas que no se pueden cambiar. Si uno no está satisfecho con su suerte, nada gana con preocuparse y estar de mal humor; debe proceder entonces a modificarla. El lema que debe prevalecer, en todo caso, es menos preocupación y más acción, porque las preocupaciones al igual que una silla mecedora, no lo llevan a uno a ninguna parte.
Gracias le doy a Dios por los incansables momentos por experimentar en mi persona un espíritu inagotable por inspirar, para mí y mis semejantes, toda una constelación para generar acciones positivas antes los problemas de la vida, ante la adversidad.
Afrontemos pues nuestra cuota de sacrificio y no seamos como el común de las personas que tienden a enfatizar lo negativo olvidándose de lo positivo que hay en cada una de nuestras vidas.
Estoy realmente convencido de que la raza humana a avanzado, y de que si miramos hacia atrás veremos lo grandioso de nuestra capacidad. Estamos ante una época de tiempos maravillosos, una época propicia para vivir trabajar y criar a nuestras familias, y no dedicarse uno a desarrollar acciones primitivas que se critican en personas de bajas pasiones. Pienso que cada uno de nosotros debemos hacer las cosas en la mejor forma posible y no detenernos para ello. Si estamos equivocados entonces habría una forma para corregir.
Las líneas anteriores me recuerdan a un amigo que se equivocó en la tramitación de unos documentos. Necesitó mucho valor para seguir adelante con aquello que honestamente consideraba correcto cuando en su contra tenía una jauría de críticos.
Hoy en día existen muchas personas que esperan tu primera caída para devorarte. Convensámonos de que estamos ante muchas personas que debemos romperle sus esquemas temperamentales. Como consejo, estemos siempre al acecho de la oportunidad de ser innovadores, y si las situaciones adversas lo justifican, entonces actuemos.
Soy un convencido de que existen personas con estereotipos estigmatizados que como caballo no le dejan ver más allá. No seas uno de esos.
Interesémonos por creer intensamente en una meta que constituya el esfuerzo más poderoso par ser felicies.
La intensidad por creer en un mañana mejor me ha permitido avasallar creencias negativas.
Recordemos que nuestra vida es como una armadura que debemos ir eliminándola; esa armadura que nos ata son las barreras que nosotros mismos debemos derrotarla.
Con paciencia, sin egoísmo y con una actitud positiva podemos lograr que nuestros talentos salgan a la luz del día.
Lo que logramos en la vida se debe a la capacidad de cada uno. Nos es la situación en que tu te encuentras, sino la manera de manejar dicha situación.
No deseo terminar estas líneas sin antes recordarles a mis lectores que su apariencia física, su estatura, su cociente intelectual, su temperamento forman parte de su ser mientras viva.
Así, todos tenemos una capacidad dada por Dios para que sepamos aprovecharla. Con el corazón, alma, mente y fuerza, podemos hechar para adelante combinando factores de victoria diarias.
Los problemas se enfrentan; los obstáculos se superan. Confiemos en nosotros mismos manejando una disciplina que nos estimule a ser mejores.