¿Se imagina cómo será un "facial para pies" y una "liposucción en los dedos"?... Aunque le parezca descabellado, éste es el precio que se le ocurre a muchas mujeres pagar, con tal de estar al día con el último grito de la moda.
Aunque, desde hace mucho tiempo, la Asociación de Medicina Podiátrica de Estados Unidos rechaza el uso de zapatos puntiagudos, al igual que los tacones de más de cinco centímetros, por ser "biomecánica y ortopédicamente incoherentes”"; lo cierto es que el atractivo de este tipo de zapatos es algo que data de siglos.
Tanto es así que, se dice que las damas de la corte francesa utilizaban bastones para apoyarse mientras usaban altísimos zapatos, sumamente incómodos.
Para corroborarlo, no muy lejos, hace algún tiempo, los tacones altos se consagraron como lo máximo entre las mujeres, ya que las protagonistas de la modernísima serie "Sex and the city" se paseaban con estos zapatos, partiendo desde el desayuno hasta la hora de dormir.
Es por ello que, aunque parezca macabro, algunas mujeres, antes que optar por otro tipo de calzado, recurren a la ayuda de especialistas con la intención de que les devuelvan "el honor y la elegancia", porque, aunque usted no lo crea, actualmente existen procedimientos que cumplen con cierto grado de éxito.
Según los expertos, después de algunos años de usar tacones, y especialmente si se tienen los pies huesudos, la grasa tiende a desplazarse hacia los dedos, y por esta razón es que el remedio más popular hoy día es “el facial para los pies”, mientras que a otras se les ocurren soluciones más drásticas, como una “liposucción en los dedos”.
Y es que aunque suene como algo insólito, las más acaudaladas recurren a intervenciones quirúrgicas, entre ellas la reducción del tamaño de los dedos y las uñas de los pies, la extirpación de juanetes y el enderezamiento, así como la inyección de colágeno en las plantas de los pies como amortiguador temporal.
Sin embargo, a las que quieren minimizar las molestias sin quedarse rezagadas, pero que desafortunadamente no tienen los suficientes recursos, no les queda más remedio que encontrar alivio en las “curitas” para las ampollas, las almohadillas para los zapatos y las medias especiales, así como los cojines de gel para contrarrestar la fricción.