Educación y progreso son inseparables, Panamá tiene profesionales talentosos, en ese aspecto no tiene nada que envidiarle al primer mundo, es perentorio crear las infraestructuras que permitan autorrealizarse a los investigadores, evitar la fuga de cerebros y recuperar a aquellos que están en el extranjero.
Esos son algunos de los aspectos en que hizo énfasis la rectora electa de la Universidad Tecnológica de Panamá, Magistra Marcela de Vásquez, quien sienta un precedente al convertirse en la primera mujer que estará al frente de la UTP, que tiene una matrícula de alrededor de 15 mil estudiantes.
Entre las prioridades que se ha planteado en su gestión están fortalecer la infraestructura de investigación, incrementando el presupuesto destinado a ello y hacer un reconocimiento al personal docente y administrativo con una trayectoria meritoria y de dedicación y servicio porque está convencida de que el recurso humano es piedra angular en toda institución y debe trabajar motivado.
Ser la primera rectora de la UTP es para ella un honor, un reto, una gran responsabilidad y la obliga a hacer el trabajo lo mejor posible para lograr el éxito en la gestión, porque los ojos de la comunidad están puestos en ella. A la par, lo ve como la oportunidad de abrir a las mujeres nuevos caminos. De hecho, ni como alumna ni como docente ha visto que el género sea una barrera para el éxito.
“La institución nunca frenó ni puso requisitos o barreras de género para ocupar este cargo”, dijo.
Nunca planeó dedicarse a la docencia ni a la administración universitaria, pero tuvo una familia numerosa (cinco hijos) y su esposo y ella decidieron que el ambiente universitario le permitía dedicarle más tiempo a la crianza de ellos. Luego se ganó una Beca Fulbright para estudiar su maestría y decidió hacer carrera como docente y en administración universitaria.