Desde niña, su mamá se encargó de sembrarle en su corazón una semillita de amor por el teatro.
Un día, cuando menos se lo esperaban, surge la oportunidad, con el q.e.p.d director Pepe Zarzaneda, de hacer su primera aparición en los escenarios con la obra "La Chica del Adiós". Es así, como inicia su carrera la actriz, abogada y productora infantil, Angélica Lavítola.
Cuando esto sucede Angélica, ya era una figura pública, pues sus más de 64 propagandas hechas para el supermercado Rey la habían hecho una de las niñas más queridas por los panameños.
Después de su gran debut, le siguieron obras como "No te pago", "Prohibido hablar de sexo en esta casa" y "El diario de Ana Frank", entre otras.
A los 18 años, cuando se termina el periodo de escuela, la jurado de Canta Conmigo se sienta a analizar, que ya habían pasado muchas cosas en su vida, por lo tanto, era tiempo de tomarse un "descanso", para dedicarse más de lleno a los estudios.
De esa manera, viaja a España y a Washington, para realizar estudios y algunos seminarios. Luego, a los 26 años, regresa a su tierra y una amiga, que también hacía teatro, la llama para decirle que están realizando una obra y si estaba interesada en participar, a lo que Angélica le responde: "Hace tiempo no hago teatro, y no sé nada de ese mundo, tengo mis duda, no sé".
Al final, Lavítola quedó haciendo teatro de nuevo, y se volvió a enamorar de su gran amor, y así empezó el gusto por el escenario otra vez.
Por diversas razones se dedicó a estudiar lo que era teatro infantil, específicamente proyección escénica de niños, pues siempre le han encantado los niños. Por ello, inició la producción de obras infantiles como "Cenicienta y La Bella y la Bestia".
Su amor por los niños.
Después de todo ese mundo del teatro, surge la oportunidad de ser la Directora Regional de Casa Esperanza, cuando le ofrecen ese puesto, Angélica tiene que tomar una decisión muy importante en su vida, dejar el teatro o ejercer el puesto en Casa Esperanza, a lo que ella se decide por dejar su gran amor a un lado y dedicarse a la Organización Benéfica en la que igual iba a trabajar con niños.
¿Cómo llega Canta Conmigo? Por ser una artista desde niña y, sobre todo, muy querida por su país, TVN la elige para ser una de las jurados en su programa, pues ella mejor que nadie debía saber cómo un niño se siente cuando está en un escenario, ya que lo vivió en carne propia.
"Mientras el proyecto siga siendo bonito y que ayude al desarrollo personal de los niños, siento que debo estar ahí, pues lo disfruto mucho y me gusta, expresó Lavítola.
El teatro en Panamá.
"En el teatro hay muchas variantes, hay grandes artistas, grandes productores, hay teatro para todos los gustos, estamos en un proceso de evolución, pero creó que hay que mejorar y seguir preparándose para ofrecerle lo mejor al público", dijo.
"Hay mucha gente buena, pero se puede hacer mucho mejor, igual se necesita gente que lo vaya a ver, pues los panameños tienen poco a precio por este arte, y no apoyan, pero sí lo critican", puntualizó.
"Para subirse a un teatro, hay que tener amor y vocación", concluyó.