Los días de los aparatos convencionales de rayos X están contados, gracias a un nuevo invento británico que produce imágenes en tres dimensiones y ofrece una gran variedad de posibilidades.
La primera aplicación de esta novedad podría reducir drásticamente la posibilidad de que en los aeropuertos del mundo se produjeran amenazas de bombas terroristas en las maletas o equipaje de mano, gracias a que el nuevo aparato ofrece imágenes mucho más realistas que los actuales en 2D, una técnica que no permite identificar a simple vista muchos tipos de explosivos.
El profesor Max Robinson, director del equipo de investigación de la universidad Nottingham Trent que ha inventado el nuevo aparato, dice : "Este aparato ofrece unas posibilidades muy interesantes, pues produce las mejores imágenes por rayos X que hayamos visto. Ya lo hemos probado y pronto podrá estar disponible para utilizarlo en los aeropuertos de todo el mundo".
"Creo que este aparato puede significar la misma evolución que supuso la aparición de la TV en color frente al banco y negro. Lo mismo va a suceder con los rayos S. Sin duda, antes de diez años este va a ser el aparato normal de rayos S no sólo en los aeropuertos, sino en las consultas médicas, y en todos los departamentos de inspección de la industria", dice también el profesor Robinson.
Esta investigación ha sido financiada conjuntamente por los Gobiernos británico y norteamericano. La máquina que se instalará en los aeropuertos, llamada Axis-3D, produce dos haces de rayos X, en vez de uno solo como las convencionales que se utilizan en las instalaciones de seguridad. El segundo haz es el que ofrece el efecto de perspectiva y además se puede hacer girar para ver los objetos ocultos detrás de otros dentro del equipaje.
Un portavoz del Home Office (Ministerio del Interior) británico ha dicho que la máquina ha superado las pruebas a las que ha sido sometida en el aeropuerto londinense de Heathrow y añadió "Este prototipo va a tener consecuencias muy importantes para mejorar la rapidez y eficiencia de los controles de seguridad".
Las relaciones del profesor Robinson con el campo de la seguridad se remontan a hace varios años, pues colabora con la policía desde los años 80. Durante la desactivación de una bomba murieron en Londres dos policías y los mandos consultaron con el profesor Robinson para desarrollar imágenes de rayos X en 3D. En menos de seis meses había construido un robot con una cámara de 3D que se aproximaba mucho más a la visión del ojo humano y permitía a la policía desactivar bombas desde mayor distancia.
El proyecto fue un éxito desde el principio y la policía se dio cuenta de que la nueva técnica de visión podía salvar muchas vidas. También es legendaria su gran flexibilidad. Desde sus primeras aplicaciones a la difícil tarea de la desactivación de bombas, cámaras de este tipo se han utilización también para derribar una chimenea llena de amianto radiactivo en una central nuclear. Próximamente se van a utilizar también en aplicaciones forenses.
El estallido en el aire de una bomba a bordo de una avión de la Pan Am cerca de Lockerbie, Escocia, en 1988, en el que murieron 258 personas, hizo cambiar radicalmente las ideas sobre la inspección de explosivos en los equipajes mediante aparatos de rayos X. Pero el profesor Robinson ya estaba trabajando en esos problemas mucho antes del incidente. Explica que el problema es muy complejo, pues una foto en dos dimensiones ofrece al que la ve información suficiente para hacerse una idea de todo lo que ve, pero la imagen de rayos X es mucho más plana y no da ninguna sensación de perspectiva.
El profesor Robinson explica : "Si se toma una radiografía de dos manos, una delante de la otra, con un aparato de rayos X normal, no es posible saber cuál es al que está delante. Sin embargo, si la imagen fuera en 3D sería perfectamente visible. Esto es lo que permite al policía hacerse una idea mucho más clara de lo que hay dentro de una maleta".
Esta técnica es una verdadera primicia, pues hasta ahora nadie había sido capaz de lanzar dos haces de rayos X sobre el mismo objeto desde distintos ángulos y ver las dos imágenes superpuestas, de modo que tenga sentido de la perspectiva. Los investigadores de Nottingham lo han conseguido superponiendo las imágenes del mismo modo que el cerebro superpone las que van los dos ojos, gracias a una técnica que reconstruye las dos vistas con gran precisión en una sola imagen.
Desde el principio de la investigación el Dr. Robinson se dio cuenta que no era práctico utilizar dos fuentes independientes de rayos X, porque podrían producir interferencias y presentar imágenes con un efecto parecido a nieve de las primeras pantallas de TV. Cada fuente de rayos X tiene unas características exclusivas de intensidad y fluctuación que les hacen prácticamente incompatibles. La solución elegante y al mismo tiempo práctica fue utilizar una sola fuente de rayos X pero cuyo haz se divide en dos.
Una máquina de rayos X en 3D ofrece además ventajas psicológicas, pues de una ojeada el operador puede ver todo lo que hay en el interior de la maleta. La compañía Image Scan Holdings adquirió en 1996 la licencia de fabricación del Axis-3D y se comprometió a financiar las investigaciones del profesor Robinson durante los siguientes cinco años. Para ello entregó 500.000 libras a la universidad de Nottingham Trent, como culminación de más de 20 años de investigación. La máquina ya está a la venta y la empresa fabricante ha recibido peticiones de información de todo el mundo. Las primeras unidades han sido adquiridas por la Federal Aviation Administration (FAA) de Estados Unidos.
Con vistas al futuro, el equipo está en conversaciones con MedLink con el fin de estudiar la posibilidad de fabricar un aparato de rayos X en 3D para aplicaciones médicas. Otro posible mercado es la inspección de componentes electrónicos, pues debajo de cada componentes van montados muchos otros, de modo que la simple inspección visual resulta casi imposible. Para solucionar este problema, el equipo del profesor Robinson tiene ya muy avanzada una versión industrial de su máquina.