Hace seis años, del dolor y agradecimiento de una madre nació una hermosa obra de amor, que une a personas de diferentes estratos sociales con la única finalidad de apoyar a pequeños en una situación tan difícil como la de enfrentar el cáncer.
La heroína de quien hablamos es Leslie Ducruet, quien contrastando con su delicado exterior ha sabido con fortaleza y trabajo arduo, sacar adelante a la Fundación del Niño con Leucemia y Cáncer.
Cuando estuvimos en la Posada Yo Tengo un Amigo, sentimos la calidez y la ternura que brinda el dar de sí mismo, es un lugar lleno de amor donde todos se saludaban con mucha familiaridad, y juntos, voluntarios, madres y niños están unidos por un vínculo muy fuerte, en un ambiente de ayuda mutua.
DIVERSION Y APOYO EMOCIONAL
En los talleres de pintura que realizan todos los viernes, los niños con leucemia y cáncer con sus hermanitos pintan ángeles, que luego se utilizarán en las tarjetas de Navidad, que se venderán entre los meses de noviembre y diciembre, para recoger fondos que seràn empleados en la compra de medicamentos.
La asociación realiza muchas actividades destinadas a dar soporte emocional al infante. En el mes de enero realizan los campamentos de verano que van dirigidos a los niños sobrevivientes de la enfermedad y a los que están enfermos para que puedan apoyarse unos a otros.
La fundación efectúa convivios y seminarios para que los pequeños conozcan mejor su padecimiento, asimismo celebran el Día del Niño y Navidad, siempre encuentran una ocasión para que la enfermedad no sea el centro de la vida de los niños y que sepan que como grupo pueden salir adelante y hacer cosas muy bonitas.
Recientemente, dedicaron un taller de pintura a la compañía Esso y le hicieron un regalo que consistía en una tarjeta de Navidad para que la empresa pueda regalar a sus clientes y concesionarios, y a manera de agradecimiento por la campaña "Ayúdanos a ayudar", donde por cada compra de gasolina, se destinaba parte del dinero a la Fundación.
ANGELES EN LA TIERRA
La Asociación de Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer tiene tres grandes grupos de voluntariado; el primero es el grupo de soporte, que acompaña a los niños y a sus familiares; el segundo, los que hacen las actividades especiales, y el tercero, lo conforman los donantes de sangre, quienes en un momento de necesidad se les llama para que donen su sangre.
Los voluntarios y los niños y/o con sus padres se apoyan tanto en los momentos de fiesta y de alegría y en los momentos de dolor, cuando los niños están hospitalizados, son los voluntarios los que le brindan la mano y palabras de aliento. José Ricaurte Sánchez es voluntario de la fundación desde hace año y medio, su razón, los niños; según sus palabras son seres especiales y hermosos y se ven afectados por estas enfermedades.
Vog Klein, del Instituto Alberto Einstein, como requisito de su colegio de 80 horas de servicio, pidió hacerlas en la fundación. Estuvo hospitalizado varias veces y quería hacer algo en lo que sintiera que estaba ayudando. Por su parte, Gladys Barrios, madre de un niño operado de un tumor cerebral, opina que la obra de estos "amigos" es bonita y beneficia a muchos niños necesitados del país.
Martha Sánchez, quien tiene una hija en tratamientos de quimioterapia, dice que es loable todo lo que hacen y que pueden contar con las personas de la fundación 100%, pues siempre están al tanto de lo que le ocurra a los niños.
NIÑOS ENFERMOS
En Panamá hay aproximadamente 350 niños con cáncer infantil en las tres instituciones donde se brinda atención a su mal, la Caja de Seguro Social, el Hospital del Niño y el Hospital José Domingo de Obaldía, en Chiriquí.
En el Hospital del Niño cerca del 61% de los pacientes son del interior y además de las medicinas, necesitan dinero para transportarse a las citas y tratamientos y hospedaje, ellos reciben ayuda de la fundación. En dicho hospital la fundación ayuda a 100 niños.
UNA MANO AMIGA
La Fundación de Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer a través de este tiempo, no sólo ha crecido en lo que hace, también en el voluntariado que son cerca de 300 voluntarios activos y en actividades llegan hasta 700. Hay mucha gente apoyando.
La fundación se sustenta económicamente a través de las donaciones de empresas y de particulares. Las 30 mil tarjetas de Navidad que venden anualmente les provee de aproximadamente 15 mil dólares en medicamento para los niños.
Las donaciones se usan para ayudar a quienes no tienen seguro social, que en el Hospital del Niño son más del 60%; se les provee todo el medicamento durante el tratamiento, que dura tres años. Los medicamentos son muy costosos, pero son la esperanza de vida de los niños afectados. En medio de la entrevista, los niños en repetidas ocasiones le mostraban dibujos a Leslie, y ella cariñosamente les celebra su arte con un "qué lindo".
En medio del calor, el bullicio, páginas y lápices de colores, pudimos sentir el tibio sentimiento, que nos confirma una vez más, que no todo está perdido. Y que son los momentos de dolor, los que fortalecen y hacen aflorar lo mejor del ser humano.