Una obra del pintor francés Henri Matisse, que se vendió en 32 millones de euros (algo más de 40 millones de dólares al cambio), se convirtió en la estrella de la primera subasta de la colección Yves Saint Laurent - Pierre Bergé.
"Les coucous, tapis bleu et rose", una naturaleza muerta pintada en 1911, fue la segunda pieza que consiguió el mejor precio.