"De no haber existido esta condecoración, tendría que haberse creado a partir del perfil de Luis Oscar Miranda", expresó el Dr. Stanley Muschett, Rector de la Universidad Santa María La Antigua, USMA, al presentar a quien denominó "maestro de maestros".
"Usted nunca temió ser usted", siguió diciendo el Dr. Muschett acerca del Dr. Miranda, a quien la noche del jueves 15 de julio el Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional, CoSPAE, le otorgó la Orden René De Lima, distinción creada para honrar la memoria del primer Presidente de la Junta de Síndicos de esta Organización y para premiar a panameños y panameñas que colocan en un sitial importante de su vida la educación.
DIGNO DE EMULAR
El Dr. Muschett reconoció valores que adornan la personalidad del Dr. Miranda: hombre jovial, dedicado, honesto, locuaz, sencillo, afanoso de compartir sus conocimientos y abierto a aprender de sus estudiantes quienes para él siguen siendo especiales pese al paso del tiempo.
Otra cualidad del Dr. Miranda Guerra, el bugabeño que vino a la ciudad en busca de superación académica pero siempre vuelve al Valle de la Luna, porque se siente orgulloso de sus raíces campesinas, es un sentido del humor a prueba de todo, lo cual hace sus clases amenas. Y gusta mucho de intercalar anécdotas cuando hace uso de la palabra. Anécdotas a cual más pintoresca y relatadas de tal manera que escucharlo es un goce.
Enseñar, para el Dr. Miranda es más bien un deleite que un trabajo, según puso de manifiesto al hacer uso de la palabra. Sobre la vocación docente del homenajeado el Rector Muschett siguió diciendo que "...usted optó muy temprano por ser jardinero y no un constructor". Dijo que es como la magia de la vida y puso de manifiesto la metamorfosis que la educación produce en la vida de los individuos, de allí que como proceso renovador la comparó con un jardín en que todos los días hay nuevas flores y nuevos brotes.
SIEMPRE PRESTO
" El Dr. Miranda estuvo siempre listo para estar allí donde se le llamara para prestar su concurso", dijo el Rector de la USMA y recordó que en su primer encuentro el docente chiricano le había regalado la obra "Siete hombres y una filosofía".
TRAYECTORIA EJEMPLAR
El Dr. Miranda suma la Orden René De Lima a otras condecoraciones recibidas dentro y fuera del país. A saber: Orden Vasco Núñez de Balboa, Orden Manuel José Hurtado, Medalla Benjamín Ayechu y Pergamino Municipal.
Su trayectoria docente incluye todos los niveles educativos desde que siendo un adolescente comenzó a enseñar en una escuelita rural en Chiriquí. Fundó varias escuelas y fue director entre otras del Instituto Alberto Einstein (sección secundaria), Instituto Fermín Naudeau, Colegio Félix Olivares, Colegio Benigno T. Argote, y Escuela Primaria de Divalá.
Laboró durante 27 años en la Universidad Santa María La Antigua y 12 en la Universidad de Panamá. Además, ocupó la Rectoría y Vicerrectoría de la USMA en varias ocasiones.
A su experiencia docente y administrativa en el campo educativo se suma el haber sido Director de Becas del Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos, IFARHU y Director de Educación del Ministerio de Educación.
El Dr. Luis Oscar Miranda también es autor de obras sobre el idioma español, su área de especialidad.
Como amante de la palabra, ha escrito también numerosos artículos y ensayos acerca de la importancia del idioma, la lectura, el buen manejo del idioma, el papel de la educación en la sociedad y temas afines.
ORDEN RENE DE LIMA
La principal condecoración de CoSPAE, la Orden René De Lima, ha sido otorgada, desde su creación en 1995 a las siguientes personas que han dejado huellas en nuestra sociedad por su valioso aporte a la educación y a la libre empresa como motor de desarrollo del país. A saber: Ing. Dominador Káiser Bazán Segundo Vicepresidente electo de la República, empresario, gestor y directivo de CoSPAE (1995); S. E. Everett Briggs, Embajador de los Estados Unidos en Panamá (1995); Señor Ronald Levin, Representante de la Agencia Internacional para el Desarrollo, AID, (1995); Ing. Fernando Eleta Almarán, empresario, Fundador y Síndico de CoSPAE (1996); Señor Henry Ford, empresario, Fundador de CoSPAE y Presidente de la Junta de Síndicos (1996); Reverendo Benjamín Ayechu (Fundador y Rector de la USMA y Fundador y Rector del Colegio San Agustín (1997); Doña Rosario Arias de Galindo, Presidenta de Editora Panamá América, S. A., defensora de la libre empresa y la libertad de expresión y prensa en Panamá y colaboradora de CoSPAE.
LOGROS Y APORTES
En sus quince años de ser la Organización líder del sector privado en el campo de la educación, CoSPAE mediante programas y acciones educativas a favor de la juventud panameña, ha invertido en capital humano más de 10 millones de balboas que han permitido a jóvenes y profesionales de escasos recursos económicos lograr superarse académicamente y elevar su competitividad en el mercado laboral.
MI OFRENDA
"Gracias, gracias. Gracias es mi palabra de ofrenda a todos ustedes", dijo, por su parte el Dr. Luis Oscar Miranda. Planteó que "todos somos siempre deudores de algo" y recordó sus orígenes campesinos y los consejos de su abuela sobre la importancia de dedicarse en alma y corazón al trabajo que se realiza para que el producto sea bueno. Agradeció a sus maestros. Tuvo palabras cariñosas de gratitud para Manuela Franceschi su maestra de primer grado, de la cual él, que entonces tenía siete años, se enamoró perdidamente. Recordó también a Harold Alberti, "mi último maestro en la Universidad de Ohio", y trajo a colación una anécdota que hizo reír a la audiencia, empresarios, amigos y colaboradores de CoSPAE, familiares y amigos del Dr. Luis Oscar Miranda y de Don Mariano Oteiza (condecorado también con la Orden René De Lima, en Homenaje Póstumo) en cuyo nombre el maestro chiricano entregó un regalo al Presidente de CoSPAE, Ing. Olegario Barrelier.
Relató que en una ocasión su maestro Alberti le expresó que quería que fuera su asistente. Y, ante tan alto honor, el Dr. Miranda se sintió de pronto grande, se hinchó como un pavo real, pero pronto volvió a pisar tierra y cuando abordó a su maestro en Ohio sobre el asunto, éste le aclaró que lo que quería era que le llevara la asistencia. Entonces se percató el Dr. Miranda de cómo en un momento la vanidad se apodera del individuo.
SAPO CHINGO
Hubo palabras y recuerdos cariñosos también para "Sapo chingo". Este era el apodo de un niñito campesino chiricano. Relató el Dr. Miranda que quedó grabado en su memoria para siempre desde el primer día en que llegó a la clase en la Escuela de Divalá que fundó (también fundó el Instituto Fermín Naudeau) en Chiriquí. Al momento en que el maestro rural pidió a los alumnos que se presentaran éste, "piponcito, un chico muy gracioso", dijo "Yo me llamo José Inés Quintero, pero me dicen Sapo chingo".
En los niños panameños están reflejados los múltiples rostros del hambre y a veces uno no entiende su conducta que se tacha de malsana cuando en verdad es un angustioso grito exigiendo atención, el cual no halla eco.
Hace unas semanas que tuvimos la oportunidad de dialogar con él y escuchar sus planteamientos sobre el papel de la educación en la sociedad. Relató otra anécdota de un estudiante que vivía en Chilibre y cuyo vecino le contó al Dr. Miranda que le robaba las gallinas. Pero, también le dijo que era para alimentar a sus hermanitos, porque eran muy pobres. Y entonces el Dr. Miranda recordó tantos estudiantes dedicados que ha tenido y que pasaron páramos para obtener un diploma pero no desistieron en su empeño. Y, como la noche en que CoSPAE lo condecoró, el Dr. Miranda dijo que está muy agradecido a sus estudiantes "porque me dieron la oportunidad de ejercer mi vocación de maestro".
Felicitó a COSPAE "por ser una Organización siempre dispuesta a cumplir con parte de lo que corresponde al Estado". Calificó esto de "gran conquista" y dijo que CoSPAE y quienes la respaldan son gente de disciplina.
El Dr. Miranda disfruta de los buenos libros y uno de los que regala cada vez que tiene oportunidad es El Profeta, de Khalil Gibrán, porque tiene una filosofía muy inspiradora, renovadora y llena de valores que son fuente de crecimiento integral de quienes saben aplicar los mensajes del escritor libanés.