Las mascarillas son el mejor amigo para nuestro cutis, por ello debes usar una de acuerdo a tu tipo de piel, de manera que obtendrás un cutis terso y juvenil. Además, contienen vitaminas y otros elementos a las capas más profundas de la dermis.
Al usarla, combatirás esos pequeños inconvenientes de tu piel, siempre que elijas la más adecuada.
Es especial para las pieles secas y tirantes, su función es hidratar, es decir, aportan a la piel la humedad que ésta necesita, utilízalas una o dos veces a la semana.
Son para pieles grasas o mixtas. Se caracterizan por absorber el exceso de grasa en la piel, limpian la piel a profundidad, elimina los puntos negros y reduce el tamaño de los poros, dejando la piel limpia y fresca.
Este tipo de mascarilla estimula la actividad celular y favorece la oxigenación cutánea, manteniendo la piel joven por mucho más tiempo. Los expertos recomienda este tipo de mascarilla para las mujeres de treinta años en adelante, porque con la edad la piel es más delicada y seca. De manera, que la aparición de las arrugas son menos visibles.
Para un mejor cutis utilízala una o tres veces a la semana dependiendo del mismo.
Este tipo dema mascarilla se utiliza a partir de los 40 años, pues a partir de esta edad el estrés, el cansancio y los problemas del diario vivir afectan mucho más el cutis. Para ello este tipo de mascarillas, que sus efectos lifting o tensor, ofrecen a la piel mayor suavidad, tersura y firmeza, disminuyendo las pequeñas arrugas del rostro, que para muchos es un dolor de cabeza.
Si lo usas regularmente, obtendrás buenos resultados, siendo sus efectos más prolongados.
Antes de aplicar una mascarilla hay que limpiar el cutiscon mucho cuidado, y si aplicas un exfoliante, es mejor.
Luego, aplica una capa de mascarilla sobre el rostro, cuello y escote, evita el contorno de ojos y labios. Puedes aplicar rodajas de pepino o tomate en los ojos, para refrescar la vista.
El tiempo para mantenerlo en tu rostro son de quince minutos.Una vez transcurrido el tiempo, la retiras con abundante agua y de una manera suave, o bien usa una esponja húmeda. El toque final es aplicar una crema hidratante especial para tu piel, y así tu cutis estará radiante.