El actor Jason Statham se encuentra cada día más encasillado, parece que pese a que cada tanto lo intenta, no puede despegarse de los papeles de tipos duros para los que la ley es solo un escollo para hacer su propia justicia. La saga de “ El Transportador” que lo tiene como protagonista excluyente, estaba mas relacionado con lo fantástico, allí realizaba trabajos non sanctos, poco verosímiles. En cambio, ahora en “Persecución Mortal” (“Blitz”, que significa relámpago en alemán), vuelve a ser duro, pero un poco más creíble, ya que es un policía que siempre se mete en algún nuevo lío, por querer arreglar lo que está mal a su manera.
El filme tiene a su favor que es enteramente inglés, por ende sus actores también lo son. Esto le da un halo más interesante y lo aleja del típico filme de acción estándar de Hollywood.

A su vez, posee escenas de acción bien realizadas, pero de una dureza muy extrema, ya que un asesino anda suelto y no tiene mejor idea que ir matando policías casi por pura diversión, sorteando las lagunas que al parecer posee el sistema judicial para atraparlo. Ahí es donde el Sargento Brant (Statham) debe usar sus propias reglar para llegar donde la justicia no da respuestas.
Aparte de Statham, se destacan otro grupo de actores británicos, entre los que figura Paddy Considine, quien se pone en la piel de Porter Nash, un agente homosexual que tendrá que colaborar con Brant, conocido en toda la policía precisamente por su alto grado de homofobia; y Aidan Gillen, quien da vida al terrorífico asesino Blitz.

El director Elliot Lester que aparte de realizar algún video clip para Jessica Simpson, solo tiene en su haber una película sobre un triángulo amoroso, allí por 2006, realiza con oficio el devenir de las víctimas –que una por una van apareciendo y teniendo una “pequeña vida” antes de su final– y maneja el suspenso de forma sostenida. El filme está basado en una novela de igual título de Ken Bruen.
Pese a todo esto, “Persecución Mortal” termina siendo apenas disfrutable como un thriller de acción, sin destacarse demasiado en muchos rubros. Se presenta como un filme ideal para los amantes del género y de este tipo duro llamado Statham, que siempre tiene algo que agregar, con su tonada seca y tan ‘british’ cuando de arreglar todo a golpes se trata.