Variedades

Una saga que cambió su vida


Kirsten Dunst ha actuado desde que tenía tres años de edad, haciendo su debut en cine a los siete años en la película de 1989, Historias de Nueva York de Woody Allen, y obtuvo su primera nominación para el Premio Golden Globe a los doce años, actuando al lado de Tom Cruise, en Entrevista con el vampiro.
Para cuando cumplió los 18, mientras la mayoría de los adolescentes estaban todavía tratando de averiguar qué hacer con su vida, ella conseguía grandes ovaciones y aclamaciones de la crítica por su actuación en Vírgenes suicidas, el debut como directora de Sofia Coppola.
Ahí fue cuando la contrataron para participar en una película que cambiaría su vida: El hombre araña.
"Recuerdo que estaba en Alemania haciendo una película, cuando conocí a Tobey Maguire e hice una audición para la película", recuerda Kirsten durante una conversación en su habitación de un hotel de Los Ángeles.
La dulce chica de 24 años está relajándose después de un largo día con los medios de comunicación, bebiendo una lata de soda y usando un suéter prestado sobre el vestido verde que trae puesto, mientras se prepara para el estreno del siguiente capítulo en la franquicia de El hombre araña. "Recuerdo que tenía tantas ganas de estar en esta película, que me ponía a buscar en Internet para ver si decían algo de otras chicas y puse tanta energía en desearlo, que resultó algo muy intenso", agrega.
Desde luego, obtuvo el papel de Mary Jane Watson, la chica que ama a Peter Parker, el hombre araña, y en los pasados seis años, el público ha visto literalmente crecer a Kirsten en la pantalla. "Ha sido un gran regalo en cierta medida, porque puedo marcar en verdad dónde he cambiado, cómo ha crecido ella y cómo he crecido yo como actriz", afirma. "Es maravilloso regresar a un grupo de gente con la que continuamente estás creciendo y claro que he crecido junto con Mary Jane y con la franquicia. Es algo que aprecio mucho en mi vida", dice con orgullo.


"Para mí, Mary Jane era una joven siempre buscando", dice Kirsten de la jornada de su personaje. "En la primera película era débil y en la segunda trata de averiguar qué es lo que quiere, y a perseguirlo, aunque está aterrorizada. Ahora, en esta película tiene ya una carrera y está actuando, pero mucha de su auto confianza y felicidad vienen de su trabajo, que no es la mejor manera de vivir.
"Su carrera y su romance con Peter parece color de rosa al principio de esta cinta", continúa, "pero luego la vemos destrozada; se trata de que Mary Jane se está convirtiendo en mujer y trata de averiguar qué significan la mayoría de las cosas que hay en su vida".
Cuando Kirsten habla de Mary Jane, es claro que su alter ego es más como una hermana. "Claro que me relaciono con Mary Jane", lo admite sin esfuerzo, con una sonrisa en los labios mientras voltea los ojos hacia arriba. "¿Por qué creen que la interpreté? ¿Por qué creen que me escogió el director Sam Raimi?
Ella es una chica que ansía ser mujer.
Cobarde es otra palabra que choca. Que cae gorda. Usarla a lo loco puede ocasionarte un mal rato. Y un mal sabor en el paladar.
¡Ah! Cuidadito con usar palabras cuyo significado no conoces. Menos si hablas con personas de otra cultura. Y peor te irá si son más grandes y más fuertes que tú.
Los significados o acepciones de un término, palabra o frase pueden cambiar según la cultura o país. Lo que en algunos son nombres de frutas, en otros lo son de los órganos reproductivos masculinos o femeninos.
Hay otras palabras que tú puedes usar sin querer ofender a nadie, porque en tu cultura no son hirientes, pero en otra pueden indicar falta de pantalones o amaneramiento.
Sin ánimo de asustarte y para no irnos a los extremos, déjame decirte que ser sarcástico también te puede costar caro, dejarte desdentado, con muletas o en una silla de ruedas.
Si has dicho algo, ya sea con intención o sin ella y esto hizo pasar un mal momento a otros, antes que se agigante el problema, admite que te equivocaste, que actuaste a la ligera, que te dejaste llevar por la cólera o por las ganas de "grubear".
La vida se encargará de hacerte morder la lengua. Cada vez que mal uses la Lengua, el idioma, para herir, ofender, burlarte.
También andas como tren descarrilado en los siguientes casos:
  • Cuando levantas falsos testimonios.

  • Cuando usas el lenguaje incorrectamente.

  • Cuando tus palabras son como dardos.

  • Cuando hablas con doble sentido.

  • Cuando haces comentarios que atentan contra la honra de los demás.

  • Cuando lanzas improperios a diestra y siniestra.

  • Cuando te metes a arreglar entuertos y casi te dejan tuerto. O sea, te metes en lo que no te importa.

  • Cuando emites sentencias sin asegurarte de su veracidad.

  • Cuando repites como papagayo todo lo que escuchas.

  • Cuando hablas sin medir el alcance de tus palabras.

  • Cuando te portas como un energúmeno con alguien que sin querer te pisa en el bus.

  • Cuando le gritas palabras soeces al conductor del auto que te rebasó.

  • Cuando retas a agarrarse a puños a alguien en el bus sólo porque van muy pegados y no se quieren correr para atrás y hay un intercambio de barbaridades verbales entre ambos, aupados, claro está, por un grupo que quiere que ustedes se malmaten o hagan de payasos en un circo donde ellos, los mirones entran gratis y no reciben los puños y patadas.


En conclusión, aprende a usar inteligentemente tu lengua, para ganar puntos a tu favor en todos los escenarios de la vida. No para petardear, criticar destructivamente, humillar, chismear ni hacer tajos la integridad de los demás.


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273757
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América