Alessandra Monterrey Santiago, ganadora del Concurso Nacional de Poesía Joven Gustavo Batista Cedeño 2016, en su discurso la noche de la gala de premiación, este martes, rindió homenaje a la poesía, a la palabra, a Gustavo Batista Cedeño y a los poetas que ganaron versiones anteriores del certamen, así como a otros homólogos.
Ella también tuvo palabras de gratitud y encomio para su padre, mentor clave en su vida de artista plurifacética, quien la guio, motivó y alimentó su fantasía, lo que fue caldo de cultivo para la creatividad de que hace gala y que le ha permitido ser galardonada en varios certámenes literarios y en otras artes.
De igual forma, agradeció al Inac, al jurado (Héctor Collado, Genaro Villalaz y José Luis Rodríguez Pittí) y al poeta y cineasta Jhavier Romero, quien ocupa un lugar privilegiado en su vida (uno de los tres poemas que leyó está dedicado a él).
Por si fuera poco, la autora de "En un bosque donde todos los pájaros son llamas" deleitó al público con un discurso hermoso, sesudo, armónico, en el que hizo gala del dominio de la narrativa, de su faceta como investigadora, del manejo de la metáfora y otras figuras literarias, en que exaltó a grandes de las letras como Borges y Darío.
Describió la poesía como "el rocío que nos queda de nuestras pesadillas y sueños al despertar". Con ella "plasmo los claroscuros de mi transitar por este mundo que estoy creando".
Más detalles
El poemario de Alessandra Monterrey Santiago compitió con siete más. El jurado dijo que la obra de ella se destaca por “un lenguaje fresco y un discurrir conversacional que hace de los textos un bosque perfumado de poesía que fluye con transparencia.
Se hizo acreedora a $2,000, un pergamino de reconocimiento y 75 ejemplares de su obra editada.
También ha ganado el concurso ‘Medio pollito (2001).