La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó a las madres, mediante un documento, dar de mamar a los bebés cuando son vacunados, esto con la intensión de reducir el dolor que les provoca la vacuna. De esta manera la OMS quería hacer oficial la "tetanalgesia", es decir, el efecto calmante del amamantamiento.
Mediante diversos comprobantes (registros cerebrales, análisis del llanto), los investigadores confirmaron que la lactancia tiene propiedades calmantes en los pequeños, reduce la sensación de dolor y les tranquiliza.