La acción comienza muy pronto en esta nueva película y no se detiene hasta el final. Una mujer (Kim Basinger) es secuestrada y busca desesperadamente comunicarse con alguien desde un teléfono destrozado.
Le contesta, en su celular, un joven despreocupado e irresponsable (Chris Evans) que, al darse cuenta de la gravedad de la situación, termina convirtiéndose en un héroe contra unos siniestros maleantes que llevan consigo un terrible secreto, pero le cuesta aceptar que no es una broma pesada.
Pero lo más importante para Ryan es mantenerse en la línea telefónica con Jessica: si se muere la llamada, se muere ella también.