El 21 de abril de 1978 vio la luz Vierushka Algandona, conocida en el mundo del espectáculo como "Viera" o "Diosa del ébano", quien ha conquistado las pasarelas, pantallas de televisión y ahora en la producción de eventos.
Viera cuenta que el mejor regalo que le han dado en Navidad ha sido una "Muñeca de verdad", que hacía todas sus necesidades, y aún no sabe por qué se la regaló al perro de la vecina.
Sus pinitos en los hizo en la agencia de modelaje Physical, al conocer a Guillermo Bobio (ya fallecido).
Al independizarse él de la agencia y abrir la escuela Bob Action, Viera fue instructora y al año se convirtió en la directora.
Cuando cerró la agencia, Algandona se abrió en el mercado y creó VYA Production, haciendo eventos de moda, donde siempre tomaba en cuenta a las chicas de Bob Action, porque fueron entrenadas por ella.
Algunas de esas modelos son: Mercy Correia, Marianina Tissera, Lauren Johnson y otras.
Su primera aparición en las pasarelas internacionales fue en Alemania en 1998, y se consagró como la primera modelo panameña que gana dinero trabajando en el ámbito internacional.
Las cuñas televisivas nunca han faltado y han sido la imagen de varias marcas, tanto nacionales como extranjeras.
Empresas como Aba, Oxígeno, Ron Portobelo, Fiesta Casino, Bikini Shop, jabón Fedex y muchas otras, ilustraron sus comerciales de televisión e impresos con la imagen de Vierushka.
En el primer programa de televisión que apareció fue en Telemetro, haciendo "sketch" para "Calle 13", donde trabaja la One Two y un grupo de humoristas.
Fue tanto el humor, que llegó un tiempo en el cual ya no quería seguir haciéndolo y se retiró.
Después de unos años, la llamaron para el proyecto "La cocoa". Le dio la mano a su amiga Ana Pérez con el programa "Moda inc" y "Body Channel".
Sobre las cirugías estéticas, confiesa que se ha hecho dos veces la de senos y no descarta que haya una tercera.
En el amor le ha ido muy bien. "Todos mis novios me han pedido matrimonio", dijo la modelo.
Pero a la persona que nunca olvidará es al venezolano Salvador Pluchino, con el que duró muchos años y aún lo aprecia.
Para cerrar estas fiestas, ella y su hermana le llevan obsequios a niños del interior del país.