Detrás de ellas se esconde una curiosa paradoja, ya que son capaces de pasar desapercibidas si se encuentran en perfecto estado, pero se convierten en el centro de atención si se descuidan. Por ello, debes seguir los cuidados necesarios para que luzcan hermosas.
Elige bien el color que más te queda:
La gama de opciones va desde los colores más atrevidos, en tonos azules eléctricos, grises intensos o fucsias muy mates, hasta los tonos más claros (rosa, blanco y marrón claro). Pero, al margen de adaptarse a los colores más de moda, es fundamental mantenerlas preciosas y sanas.
Para elegir el color debes tener en cuenta lo siguiente:
Los tonos oscuros llaman mucho más la atención, por lo que debes cuidar tus manos para que luzcan hermosas. Los tonos claros (pasteles, blancos y beiges) tienen la virtud de alargar los dedos y ensanchar la uña. Y un pequeño truco: lograrás un color más intenso y homogéneo, sea cual sea el que haya elegido, si previamente preparas la uña con una capa de base transparente. Además, llevar las uñas siempre pintadas puede dañarlas. Por esto es aconsejable darles un respiro, de vez en cuando.