Año tras año se cuestiona la calidad de la educación en la Universidad de Panamá. Los profesores señalan que los estudiantes no cuentan con los conocimientos básicos, por ende se les dificulta el trabajo, y por el otro lado, los estudiantes advierten de que los profesores no tienen los conocimientos actualizados que el mercado laboral requiere. Pero, ante esta disyuntiva, por qué no aprovechar los recursos que tiene la casa de Méndez Pereira para el automejoramiento.
Desde hace unos siete años la Universidad de Panamá cuenta con un círculo de lectura. Al inicio era promovido por una empresa editorial privada, e integrado un grupo de cincuenta docentes. Luego de algunos años, la empresa canceló su participación y los profesores también dejaron de asistir. Entonces por iniciativa del profesor Juan Gómez, quién participaba como expositor, el proyecto no murió, sino que fue abierto a todas las personas que quisiesen integrase.
Actualmente, el grupo de lectura se llama Extramuros y está integrado por profesores jubilados, docentes y escritores, pero lo que llama la atención es que solamente un estudiante de los más de sesenta mil que estudian en la universidad sea parte del grupo. Esa estudiante se llama Indira Moreno, y cursa su segunda carrera en la facultad de Humanidades.
Wilfredo Juárez, quien ha estado desde el inicio del grupo, señala que no es tarea fácil integrar personas, ya que ni siquiera los docentes que estaban en el inicio están ahora. De siete a diez son las personas son que asisten al conversatorio, que además tiene la modalidad de taller literario gratuito.
"Ha llegado uno que otro estudiante, pero de manera muy esporádica", agrega Juárez, atribuyendo esta negativa quizás a la poca promoción en los predios universitarios, "tampoco se hace de forma totalitaria, sino por medio de afiches que se pegan en las paredes de la Dirección de Cultura", puntualiza el promotor.
En Ciudad del Saber se concentran prestigiosas organizaciones internacionales de ayuda humanitaria, encargadas de aportar ventajas sustanciales para aplicar una sinergia de trabajo adecuda a los objetivos de la fundación, generando un espacio ideal para el intercambio de ideas, valores y propuestas.
ALAS realizará una serie de conciertos en 2007, según anuncia su página oficial en internet: "Es el primer paso para crear un continente consciente de sus derechos, y del drama que representa la pobreza para millones de personas".
Entre las metas de la Fundación está construir un observatorio de políticas sociales de América Latina, que será un centro de estudio, análisis e información del contexto social.
"Es decirle a quienes toman las decisiones en el mundo, lo que pensamos de ellas y ayudarlos a hacer más", señalan los artistas.
A su vez Alas también se ha comprometido en editar una publicación periódica técnico-científica con aportes intelectuales interesados en la situación social de América Latina; formar una videoteca social, que funcionará como un centro de documentación sobre las condiciones sociales del continente y que tendrá producciones propias. El material será de acceso libre en el sitio Web.
Discos Compactos: es el obsequio ideal para iniciar una buena colección de música.
Dulces: Para esta época es una tradición obsequiar cajas de galletas, bombones surtidos y dulces. En algunos comercios como supermercados, tiendas gourmet y farmacias puede encontrar estos productos sin azúcar o "light" en elegantes y bonitos estuches listos para obsequiar.
Licores: Desde canastas, estuches individuales de bebidas o vinos hasta el tradicional ron ponche, son obsequios muy representativos de estas fiestas. Dentro de esta gama también se pueden considerar accesorios de bar como hieleras, copas y vasos de cristal, portabotellas, sacacorchos, enfriador de bebidas etc.
Los bonos y certificados de regalos son una excelente opción, si no sabe que regalar.
Lo más importante es tomar en cuenta lo que realmente puede gastar durante las fiestas, tanto en tiempo como en dinero.
Elabore un plan y llévelo a cabo. Así hará de las fiestas ocasiones para disfrutar, gozar, amar, compartir y aprender.
Universitarios no leen
Más de 60 mil estudiantes asiste a nuestra primera casa de estudios superiores, ¿cómo anda su cultura? Veamos un pantallazo.