Un tercio de los niños taiwaneses de entre diez y once años pensó en fugarse de casa "al menos una vez" y el 6 por ciento siente "siempre ese impulso", según un sondeo realizado por la Alianza para el Bienestar de los Niños (ABN) hecho público hoy.
La encuesta se realizó el mes pasado sobre una muestra de 3.350 niños de quinto y sexto grado en las ciudades de Taipei, Taichung y Kaohsiung, las más pobladas de la isla, y recibió 3.116 respuestas válidas.
La ABN señaló que los principales motivos por los que los niños taiwaneses quieren fugarse de sus hogares son la falta de cuidado, comprensión y consuelo encontrados en sus familias, así como la dificultad de comunicarse con sus progenitores.
El 31,2 por ciento de los encuestados se quejaron de que nadie les consolaba cuando se sentían mal, mientras que el 48,5 por ciento dijo que nadie los escuchaba con atención.
Sin embargo, la encuesta mostró que la mayoría de los niños tiene bien satisfechas sus necesidades diarias y que lo que más echan de menos es el afecto y la atención de sus atareados progenitores.
De hecho, el 35 por ciento dijo que sus padres nunca estaban en casa cuando volvían de la escuela, mientras que el 24,9 por ciento indicó que pasaban la noche solos "algunas veces" o "con mucha frecuencia".
Aparte del alto índice de parejas que trabajan fuera, el creciente número de familias monoparentales hace más difícil el cuidado de los hijos, dijo la ABN, que hizo una llamada a los padres taiwaneses para que dedicasen más tiempo a sus hogares.