Esta es la segunda vez en mi vida que admiro y comparto algunos minutos con una persona llena de vida, con los recuerdos claros de años atrás y sobre todo con la felicidad que emana de su ser, al verse rodeada de sus seres queridos en la celebración de un año más de vida.
Pero ese día se hace mucho más especial al cumplir increíblemente 100 años de vida llena de experiencias imborrables. Y es que no existe otra forma de describir la celebración del centenario de Anona H. Kirkland, quien a nuestra llegada a su residencia, exclamó que para ella misma era imposible creer que estuviese cumpliendo 100 años.
El pasado viernes 13 de agosto fue distinto en la vida de Anona. Fuera de sus actividades diarias, que inician desde tempranas horas de la mañana y continúan con una lectura prolongada desde su terraza, una ceremonia religiosa en la Catedral de San Lucas, que se extendió por 100 minutos y luego una merecida celebración entre amigos y familiares, fueron oportunos para que la sonriente señora recordara profundamente aquel año de 1941 cuando llegó a Panamá e inició su largo recorrido por el mundo del periodismo, así como también sus grandes ayudas sociales.
"Cuando llegué a Panamá, mi esposo trabajaba en el Canal y yo no conocía mucho del país ni de la gente, pero como siempre he sido una mujer que quiere conocer mucho más, entré a la universidad para aprender el idioma español", manifestó Kirkland. De esta forma, Anona llega a formar parte del diario La Estrella de Panamá, lugar en donde se desempeñó como periodista por más de 34 años.
Sus actividades no se limitaron al mundo de la pluma, sino también a trasmitir ese espíritu de enseñanza, impartiendo clases en varios centros de estudio como el Instituto Alberto Einstein y el Colegio St. Mary´s. ¿Cómo dejar de mencionar sus memorables esfuerzos por ayudar a los más necesitados?, ya que Anona pertenece a innumerables asociaciones de beneficencia, entre ellas el Club Soroptimista Internacional de Panamá, quienes la han condecorado como la "Mujer del Centenario".
Sin lugar a dudas, sus aportes a la sociedad han sido tan loables, que la National Pen´s Women Club creó desde hace tres años el "Anona Kirkland Award", en honor a la vasta experiencia periodística de una de sus miembros honorarias.