El cansancio, el estrés o la falta de sueño provocan, sin demora, la aparición de ojeras, sombras más o menos oscuras que se apropian del contorno de los ojos.
Para eliminarlas, una de las soluciones más sencillas y que hacen que las ojeras desaparezcan por arte de magia, es aplicar “sobre los ojos compresas de té de manzanilla, es decir, un pañito mojado con la infusión preparada”, sostiene la maquilladora Irma Soto.
Agrega también que se debe dejar actuar por 10 o 15 minutos y se recuperará el aspecto fresco y vital.
Sin embargo, lo mejor es que durante el día se aplique un poco de corrector, de ser necesario, “aunque la solución es dormir y descansar bien. El sueño aclara los ojos y les devuelve su brillo natural”, puntualiza la experta.