Los leggins son una prenda de vestir de moda entre las jóvenes y no tan jóvenes. Son de esas piezas que llegaron para quedarse, que se usan de diferentes estilos, colores y estampados.
Por su comodidad, se ha convertido en un básico del armario, sin embargo, las féminas cometen muchos errores al llevarlos y suelen ser utilizados en lugares no apropiados.
Además, no todas las mujeres pueden usarlos por varias razones. En este sentido, la asesora de imagen Marianela Lacayo explicó: “Hay que estar seguras de que tu tipo de cuerpo es favorecido para tenerlos. Los leggins son una de las prendas de la discordia, pues mientras que a muchos y muchas les encanta, cada vez son más los expertos en imagen que harían lo que fuera para que desaparecieran de las tiendas y almacenes para siempre”.
Según Lacayo, en los años 80 se llevaban rotos y en colores fuertes, bajo shorts y minifaldas, no obstante, se ha abusado de su uso al no saber que a la mayoría de los tipos de cuerpos no les favorecen.
¿Para el trabajo? ¿Sí o no?
De acuerdo con la asesora, las mallas, como también se les conoce, solo se pueden llevar para actividades informales y casuales, bajo ningún motivo se debe usar para fines laborales. “Se deben evitar en el medio laboral que tiene un código de vestimenta riguroso en formalidad”, dijo Lacayo.
El planteamiento de la directora de la empresa Porte Imagen Personal & Profesional coincide con el de la asesora de imagen, protocolo y etiqueta Cindy Pereira.
Pereira destaca: “Hay que estar claro en el código de vestimenta. No son apropiados para ir al trabajo”.
Los sustentos de Lacayo y Pereira se dan luego de que la diputada panameñista Katleen Levy usara unos leggins negros durante la instalación de las sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional de Diputados, el pasado 2 de enero. Los vistió acompañados de una chaqueta estampada.
La vestimenta de la diputada está generando decenas y decenas de comentarios negativos en las redes sociales sobre si la indumentaria elegida por la política fue la correcta o no.