Variedades

Utilice su imaginación en esta Navidad


Pongamos que cada persona recibe alrededor de cuatro paquetes en Navidad. Para envolver los regalos se emplea una media de 0,5 metros de papel. Si multiplicamos el número de paquetes por los metros de papel, descubrimos que se usa una media de dos metros de papel de regalo por persona. Si lo multiplicamos por la población del país obtenemos una cifra gigantesca.
Posiblemente estamos hablando del papel con el uso más fugaz de todos. Según se recibe el paquete, se rasga el papel, visto y no visto.
Para evitar este derroche innecesario, optemos una vez más por el reciclaje y la reutilización. Podemos dejar volar la imaginación y elaborar nuestros propios envoltorios con periódicos y revistas, usar cajas que pueden utilizarse una y otra vez, o usar antiguos papales de regalo.
Cuando se elige un regalo, hay que tener visión de futuro. Especialmente los juguetes suponen un problema, pues su vida tiende a ser muy corta por diversos motivos: porque son de mala calidad y se estropean a velocidades de vértigo, porque el niño pierde el interés pues ha dejado de estar de moda... .
Un libro, un juego de mesa, una pluma, un reloj... son algunas de las ideas para promover una Navidad respetuosa con el medio ambientalmente.
Además, hay que tener en cuenta que lo importante es el contenido y no el envase. En la medida de lo posible evite los grandes embalajes pues representan un serio problema. Un 40 por ciento de la basura doméstica son residuos orgánicos. El 60 por cien restante está constituido en su gran mayoría por embalajes (80 %). Este porcentaje es el que se dispara en Navidad.
El problema de los envases es que para fabricarlos se destruyen recursos naturales, con el consiguiente deterioro del medio. Además, tanto en su fabricación como en su reciclaje se consumen grandes cantidades de energía y no llega a ser rentable.
Johnston mostró estadísticas y videos de los daños que reciben según el lugar donde vayan sentados/as y si usan o no las sillas de seguridad. Además, explicó que los cinturones de seguridad del puesto frontal a la derecha del conductor no protegen al/la niño/a de sufrir heridas (en el cuello y espalda) que pueden resultar mortales. El hecho es que los cinturones están diseñados para adultos, no para niños/as.
¡Ah!, y ¿qué decirle a los que se escudan en que su carro tiene bolsas de aire? El doctor Johnston mostró con videos que aunque por un lado ayudan, pueden también ser peligrosas. Es decir, no son garantía de que en caso de accidente, cuando exploten, el/la niño/a saldría ileso/a si va sentado/a al frente.


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139995
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América