Una nueva vacuna conocida como RTS,S-AS02A contra la malaria, probada en una muestra de niños en Mozambique, protegió a más de las dos tercera parte contra el desarrollo de la forma más severa y muchas veces fatal de la enfermedad.
La vacuna está dirigida contra la forma del parásito P. falciparum que se transmite en forma de esporozoito a través de los mosquitos.
Funciona al evitar que el parásito se introduzca en el hígado donde se multiplica. Después de la inmunización, se forman anticuerpos y glóbulos blancos de la sangre que pueden evitar que el esporozoito sobreviva o que siga desarrollándose en el hígado.