Al nacer somos naturalmente egoístas, y luego lo seguiremos siendo durante toda nuestra vida, porque para vivir a veces es inevitable serlo...pero, ¿cuánto egoísmo es necesario?
El panameño, en general, es bueno, cariñoso, muy abierto con sus amistades...y egoísta. El egoísmo es innato en el ser humano, inevitable y, en cierta forma, motor de la vida.
En verdad no hay propiamente un egoísmo bueno y uno malo, esos son juicios de valor, categorías sobre las que podemos o no estar de acuerdo, pero el egoísmo sencillamente existe, está aquí con nosotros. Normalmente lo vemos como aquella actitud por la cual sólo nos importa lo nuestro y no nos interesa lo que pueda pasarle a los demás.
Como sabemos, en nuestro país ya casi no podemos movilizarnos, no se construyen carreteras nuevas desde hace muchos años. Sí, están los corredores, pero esos son pagando y esa es otra historia, nos referimos a carreteras para todos. Cada vez hay más autos y, por supuesto, menos estacionamientos, lo que hace una verdadera odisea encontrar dónde dejar el carro cuando vamos a un sitio determinado. Y es aquí donde entra mi historia con el egoísmo de los panameños.
Hace algún tiempo, al frente de mis oficinas se desocupó el edificio que ocupaba un banco, y continuó deshabitado por casi más de un año. Dicho edificio tiene una amplia área de estacionamientos, y todos en la oficina pensaron que por un tiempo tendrían resuelto este tema, de manera cómoda y fácil. ¡Qué sueño! Resulta que los dueños del local, aunque usted no lo crea, contrataron un servicio de guardias de seguridad, con tres turnos de día y de noche, con el fin de que impidieran que alguien los usara. Cuando me acerqué para averiguar el por qué de tan extraño y egoísta proceder, me dijeron que era ¡para que cuando los dueños fueran alguna vez al local, no tuvieran problemas para estacionar! (Debo aclarar que en ese sitio caben aproximadamente unos 20 autos).
Y éste no el único caso. Con mucha frecuencia veo cómo hay cantidades de locales comerciales desocupados, con letreros de "se vende" o "se alquila", cuyos accesos a los estacionamientos están clausurados con cadenas. Así mismo, todos los almacenes, oficinas, fábricas y demás dejan de noche sus áreas de estacionar cerradas al público cuando no están laborando. La justificación es que alguien podría dejar su carro allí hasta el día siguiente, ¿acaso todos no trabajan, no necesitan sus carros por la mañana?
Son simples excusas, pero lo que queda de manifiesto es el gran egoísmo que impera en todos. Hace poco fui a llevar un regalo a una amiga y como no tenía intención de subir a su apartamento, paré unos segundos en la puerta del edificio, en una entrada en la que caben con facilidad unos diez carros a la vez. Pensaba entregar el paquete al portero y seguir, pero cuando me disponía a bajarme, un señor algo mayor, bastante grosero y amargado, me dijo: "Usted no puede pararse allí". Le expliqué que solamente tardaría unos segundos y él me repitió lo mismo, pero más grosero aún.
Entonces le dije, señor, ¿por qué es tan egoísta, no se da cuenta que usted se va a morir y yo también., y este espacio seguirá aquí por el resto de los años?
Se me quedó mirando creo que sin entender y no me dijo nada...yo me fui pensando ¿por qué somos tan egoístas, por qué no nos importa nada con los demás, y por qué creemos que la vida es eterna?