Con saco blanco, jeans y calzado deportivo, Robert Downey Jr llega bastante informal para nuestra entrevista en el Hotel Four Seasons de Beverly Hills. Con la clásica barba recortada demuestra que todavía está filmando la segunda parte de la película 'Ironman' mientras se prepara a filmar otro éxito esperado como 'Sherlock Holmes', Pero al menos por esta vez, viene a hablar sobre otro estreno 'The Soloist', sobre la verdadera amistad entre un periodista (él) y un vagabundo (Jamie Foxx), en pleno centro de Los Angeles.
El verdadero periodista Steve López cuenta que usted le pidió ver la ropa que guardaba, para conocerlo a fondo ¿Hasta dónde tuvo que ir para compenetrarse en el personaje que interpreta en 'The Soloist'? Bueno... ya estás suponiendo que él me dejó revisarle el ropero (Ríe). A él solo lo maravilló la idea que yo se lo pidiera, pero nunca se dignó a responderme ni me dejó que lo entrevistara ni lejos ni cerca. Apenas si fumamos juntos un cigarro y hablamos por un rato, dijo que si yo lo imitaba podía perjudicar la película. El proceso siempre es diferente. Esta vez, yo sabía que la presión iba a caer en Jamie (Foxx) y que yo solo necesitaba observar y comentarlo, como si fuera parte del público. Y el director me dijo que era muy importante que no hiciera casi nada y escuchara muchísimo, que es todo lo contrario a mi intuición.
Por eso fue también un desafío para mi, en ese sentido. Yo tenía un par de ideas, propuse que mi pelo fuera más corto y al día siguiente, el director casi me afeita la cabeza (riendo), en el primer día de ensayos.
Con la última nominación al Oscar por la película 'Tropic Thunder', aunque fuera una comedia, en cine remarcaba que no se perdiera en el personaje ¿Fue tan así en 'The Soloist'? Creo que este trabajo tiene que ver con la distancia. Es lo que me enseñó mi profesora de teatro de la escuela Santa Monica High School, está ahí, en la página tres del libro. Pero es igual que tener un manual de instrucciones, no significa que vayas a usar la máquina exactamente como te lo indican. De todas formas, me parece algo importante. Lo bueno fue el recorrido. Sobre el final, estábamos pensando en escribir otro final de la película, con mi última escena, analizando lo que podía pasar con esto y lo otro. Y a mi se me había ocurrido agregar algo como un terremoto, algo que nos identificara a la gente de Los Angeles o como cuando mi propio matrimonio empezó a mostrarme que todo podía mejorar, mostrando la promesa que tiene Los Angeles y lo que realmente es. Pero volviendo a tu pregunta, uno no quiere cruzar la línea, aunque pretendemos traer lo más que se puede de uno mismo.
¿Le sorprendió la buena actuación de Jamie Foxx en esta película? Lo gracioso es que Jamie había creado un sistema para tocar el cello y el violín. Y durante el rodaje de 'Sherlock Holmes' yo también necesitaba tocar el violín un poco y sé que es una locura. Así que usé su sistema para filmar una o dos escenas. Pero Jamie se pasó. Él entretenía a cientos de extras en medio del Disney Hall cuando no filmábamos. De repente se salía del personaje diciendo "Tengo veinte dólares para el que pueda decirme en qué película estaba Fred Willard en 1979" justo en una escena donde tenía que volverse loco, por completo. Pero cuando decían 'Acción', se volvía en ese personaje psicótico, sin problemas. Supongo que la solución para salirse del personaje es ser uno mismo...
¿Conoció vagabundos de verdad, para filmar la película? Sí. Por la forma en que hicimos la película, rodamos en pleno centro de Los Angeles, a las cuatro y media de la madrugada, con gente que eran extras, pero que de verdad eran personas que iban a buscar un lugar para dormir cuando saliera el sol, con lo poco que ganaban como extras. Ahí me di cuenta el mínimo contacto directo que yo había tenido antes, con cosas que jamás les presté atención.
¿Hasta qué punto lo afecta personalmente un tema tan fuerte como el de esta película? Honestamente, si tuviera que ponerlo en un sentimiento, me sentía bastante humillado. Y es difícil sentirse así, si no fuera que estaba desbalanceado con la percepción que había tenido al principio. Espero que podamos ser lo suficientemente autocorregibles... Claro que no preciso una película que me ayude a corregir mi forma de pensar, pero hay lecciones que aprendí con todo esto. Es una buena forma de aprovechar las aventuras de Hollywood, con una profunda realidad. Lo que saco en limpio es que a veces hago cine y otras veces, el cine me hace a mi. Y este fue uno de esos casos.
Más allá del cine.
El Solista narra la historia del prodigioso músico Nathaniel Anthony Ayers quien tuvo que abandonar sus estudios en la prestigiosa escuela Julliard al ser alcanzado por la esquizofrenia.
Luego de abandonar la música estuvo errante y sin hogar. Vivió a la intemperie en las calles de Los Ángeles.
Como golpe de suerte, un día el periodista Steve López lo vio y reconoció al que alguna vez había sido un verdadero prodigio de la música y decide ayudarlo.
En 'The Soloist', aparecen 420 verdaderos vagabundos entre los extras y 20 de ellos incluso tuvieron escenas personales con los protagonistas, Foxx y Downey Jr.