Los vehículos de última generación que sean fabricados en Brasil podrían contar con microchips"" antirobo que estarán conectados a los servicios de control policial y de tráfico, manifestó el ministro de Justicia, Miguel Reale.
Informó que el programa es estudiado para su aplicación en las grandes fábricas de vehículos automotores de Brasil, donde funcionan plantas de montaje de empresas de Alemania, Estados Unidos, Francia, Italia y otras naciones. Explicó que el Consejo Nacional de Tránsito elabora una resolución para obligar a las empresas fabricantes a instalar esos equipos en los vehículos a partir de agosto.
Reale señaló que la implantación del microchip reducirá el robo de vehículos que serán detectados por las centrales policiales interconectadas en todos los Estados para identificar el lugar donde se encuentren. Los dispositivos estarán programados con informaciones sobre la marca, modelo y color del vehículo, además del número de chasis del motor conectados a centrales de informática.