EFE
Velázquez, Monet y Magritte serán algunos de los protagonistas de las exposiciones que Italia acogerá en 2001, un año que se mirará a la luz de las celebradas en el que está a punto de acabar, que ha sido especial por el Jubileo.
Algunas de las muestras que se han visto en 2000 han estado vinculadas al año jubilar, bien por la temática o porque en su preparación ha participado la Agencia estatal encargada de este evento, que ha superado su estricta dimensión religiosa para convertirse en un acontecimiento cultural.
Por eso la abundancia de exposiciones de este año deja paso en 2001 a otras que, quizá más reducidas en número, tendrán no obstante un notable interés, como la presencia por primera vez en Roma de René Magritte, el pintor surrealista belga.
Nacido en 1898, hace dos años se organizó en Bruselas una gran antológica que a mediados de marzo llegará parcialmente a las Salas del Vittoriano, en el centro de Roma, lo que permitirá dar una idea del estilo de este pintor, cuyas composiciones ofrecen imágenes paradójicas e inquietantes.
La colaboración de la Fundación Magritte y el Ayuntamiento de Roma hará posible ver hasta julio pinturas, acuarelas, bocetos y documentos de este artista, en el que objetos comunes, como manzanas o sombreros, adquieren un valor onírico y en el que sus famosas nubes algodonosas en cielos azules no son siempre un símbolo de tranquilidad.
En las Salas del Vittoriano se exponen en la actualidad obras del pintor abstracto Kandinsky, que en primavera pasarán a verse en Milán, en la Fundación Mazzotta, adonde en octubre llegará una muestra de las mujeres en la obra de Toulouse-Lautrec.
Otro de los protagonistas del año a punto de comenzar será uno de los "padres" del impresionismo, Monet, nombre que garantiza masivos flujos de visitantes, lo que hace que los responsables de la exposición que se abrirá en Treviso (norte de Italia) a finales de septiembre se planteen un sistema de reservas restringido.
Serán 120 obras elegidas entre las diversas épocas de Monet que describirán su recorrido histórico y humano y que, con el título de "Los lugares de la pintura", vendrán en su mayoría de colecciones privadas de todo el mundo, incluidos Estados Unidos y Japón.
La presencia de Velázquez en Italia es el núcleo de la exposición que la Fundación Memmo organizará en el Palazzo Ruspoli de Roma entre el 1 de abril y el 30 de junio.
Roma fue para el pintor sevillano lugar de estancia, primero como lugar de estudio y, años más tarde, en su función de diplomático de Felipe IV.
En estos viajes "italianos" Velázquez dejó algunas obras, que podrán verse en esa exposición gracias a la cesión temporal no sólo de colecciones privadas, sino también del Patrimonio Nacional español o la National Gallery de Washington.
Aparte de la tradicional Bienal de las artes que se celebra durante varios meses a partir de junio, Venecia acogerá en septiembre en el Palazzo Grassi una muestra dedicada a Balthus, mientras ese mismo mes se verán en Roma piezas de Klimt, Schiele y Kokoshka bajo el título de "Esplendor y muerte en Viena".
El arte clásico también estará presente gracias a "Caravaggio y los Justinianos", que entre enero y mayo mostrará en Roma setenta obras maestras de ese artista caracterizado por el dramatismo de sus "claroscuros", junto a las de Lorenzo Lotto o Paolo Veronesi, entre otros pintores coetáneos.
Eacio Real de Milán será escenario en primavera de "Leonardo y el cenáculo", con la historia, los diseños y la influencia del genial artista del Renacimiento, mientras entre marzo y junio Nápoles albergará "Luca Giordano, protagonista del Barroco", que a través de más de un centenar de pinturas ilustrará las diversas fases de este pintor.