Dos años ha estado en venta la propiedad de Jim Carrey en Malibú, hasta que el actor finalmente consiguió venderla por algo menos de 14 millones de dólares, aunque salió al mercado en 2011, por 18 millones de dólares.
La vivienda cuenta con 5 habitaciones y vistas al océano a pie de playa. Además, está decorada con numerosos motivos cinematográficos. Tiene también una terraza de madera.
Debido a ciertas mejoras en la mansión, el precio inicial de venta fue elevado, pero Carrey la adquirió en $10 millones.