Los británicos ya ven a Jade Goody hasta en la sopa. Se levantan, se acuestan, sienten, padecen y respiran con esta ex concursante del reality Gran Hermano, sobre todo, ahora que se hizo público su cáncer cervicouterino terminal.
Después de que Jade fue descubierta en el mencionado concurso cada peripecia que realiza ha sido seguida en una decena de programas, ahora, ese mismo público que la hizo famosa por sus locas frases como "¿qué es un espárrago?" o "¿Río de Janeiro es una persona?", la ha visto casarse, bautizarse junto a sus dos hijos y ahora espera verla morir.
Y es que la vida de Goody le cambió desde que en el 2002 apareció en la pantalla chica como una de las participantes de Gran Hermano, programa en el que fue aislada con un grupo de personas en una casa llena de cámaras en la que convivió casi tres meses.
Siempre frente a las cámaras.
Cada episodio de la vida de Jade Goody, mejor conocida como "la gran hermana", ha sido captado por las cámaras que siempre la han acompañado.
A diferencia de lo que ocurre con otros participantes de este tipo de programas, Goody ha podido rentabilizar su popularidad. Fuera de pantalla publicó una autobiografía, abrió una peluquería y lanzó un perfume que fue un éxito de ventas en el país.
Pero no fue sino hasta 2007, cuando decidió participar en el Gran Hermano de las Celebridades junto a su madre y a su prometido.
Su comportamiento con otra de las concursantes, la actriz de Bollywood Shilpa Shetty, provocó que Ofcom -el organismo que regula el contenido de la televisión británica- recibiera unas 45.000 quejas de televidentes que condenaban la conducta de Goody.
Fue así como de la noche a la mañana Jade se convirtió en una villana para muchos hindúes residentes en el Reino Unido. Y a pesar de sus múltiples disculpas sufrió las consecuencias de sus actos, al ver cómo su perfume fue retirado del mercado y la edición de bolsillo de su biografía cancelada.
Trabaja en su último capítulo.
Lastimosamente, hoy Jade vive una de sus peores etapas, que también es seguida por el público. Y es que al darse a conocer su enfermedad ha vuelto a acaparar la atención de los medios que le han realizado una gran cantidad de entrevistas sobre cómo enfrenta esta difícil batalla.
Es tanto el interés que Goody genera que un canal de televisión británico que ya tiene todos los derechos para emitir una serie que consiste en documentar la última etapa de su vida, y con las imágenes de su boda la chica de tan sólo 27 años ha recibido varios millones.
Muchas personas han criticado y condenan que la famosa venda su historia más personal, sin embargo, ésta se defiende argumentando que con ello sólo intenta ganar suficiente dinero para asegurar el futuro de sus dos hijos de 5 y 4 años.
"He vivido toda mi vida adulta hablando sobre mi vida. La única diferencia es que ahora hablo sobre mi muerte", le dijo a un diario.
Ahora la estrella británica se encuentra pasando sus últimos días en su hogar junto a su familia. Goody salió en camilla del hospital y rodeada de paparazzi de todo el mundo.