Más detalles
- El afamado escultor presenta en Panamá, en esta retrospectiva, obras desde 1995 a 2013, realizadas tanto en madera policromada como en piedra (especialmente distintos tipos de granito). La muestra puede ser apreciada de 10:00 a.m. a 8:00 p.m.
- Manolo Paz ha ganado importantes premios y ha sido objeto de distinción: en 2011, la Academia Galega de Belas Artes de Nosa Señora do Rosario lo nombra académico numerario en la sección de escultura; en 2012 se le galardonó con el Premio da Cultura Galega de Artes Plásticas y el Premio Ramón Cabanillas.
- Sus logros incluyen en 2010 el habérsele encomendado la realización del altar donde Benedicto XVI oficiaría los actos litúrgicos en su visita a Santiago de Compostela. Ha expuesto en Alemania, Argentina, Bélgica, Japón, Uruguay y Estados Unidos.
Cuando sus manos entran en contacto con el material con el que trabaja, sea granito o madera, Manolo Paz empieza ese diálogo mudo, donde mente, tacto y emociones están en sintonía para dar a luz una obra en la que los tonos de luz y sombra se alternan o complementan.
Construir sus obras tratando de “respetar” y potenciar el material que le sirve de punto de partida para dar alas a su imaginación y creatividad es propio de este artista, quien cuando ve el bloque de granito, ve una y mil posibilidades de comunicar a través de él.

Manolo Paz (Cambados, Pontevedra, 1957) explora y juega con formas, volúmenes, texturas, espacio, técnicas...
Sus obras son ventanas a mundos que cada viandante va a crear al “leerlas” mientras las mira (con ojos y alma) y deja que lo impacten de manera especial, única e irrepetible.

Conocedor de que la piedra tiene su propio lenguaje para comunicar y muchas historias que contar - como testigo “mudo” del ir y venir de la humanidad en sus hábitats, en todos los tiempos - Manolo Paz escudriña, observa y ayuda a que esta (sea pulida o pura, sola o combinada con madera) cumpla propósitos que pudieran incluir deleitar al espectador, ponerlo a reflexionar, impresionarlo, relajarlo...
Fernando Castro Flórez escribió respecto del artista y sus trabajos que: “Manolo Paz ha declarado que quiere ‘dar de comer a la vista’, esto es, trata de ofrecer perspectivas inauditas al espectador que, a través de sus obras, entra en una nueva relación con la naturaleza y el paisaje. Tanto en la escala monumental cuanto en la escultura de formato íntimo, este artista plantea una extraordinaria dialéctica entre lo pesado y lo leve, lo abstracto y la concreción máxima, el impulso hacia el afuera y la indagación espiritual”.
Valga destacar que en su interés por promover el aprecio por el arte escultórico, el artista gallego creó en 2010 la Fundación Manolo Paz Arte Contemporáneo.
En “La distancia que une”, en el Casco Antiguo, (detrás del Inac) por medio de sus esculturas, él crea puentes interculturales.