El sonero puertorriqueño de 38 años, ganador del prestigioso premio Golden Note de ASCAP, fundó su propio sello el pasado mes de noviembre, porque tras 15 años de trayectoria, se sentía listo para "tomar las riendas". Ki-ya-vi es una combinación de los nombres de sus tres hijos: Kinaysha, de 10 años, Yanishka, de 9, y Victor Jr, de 11, ya que a ellos dedica su esfuerzo. "Son unos ángeles que Papá Dios me dio", dice el papá soltero. "Son tres chicos brillantes cada cual en lo suyo, de muy buen corazón". Además de poder dejarles este legado, su sello lo motiva.
Éxitos como "Yo no sé perdonarte" y "El amor es un casino" de esta nueva producción, ya están a la venta.