Victoria de Suecia cambió por unas horas su corona y sus tradicionales sombreros por un casco de obra durante su visita a una planta energética. Mostrando una vez más su natural simpatía, la Princesa, quien eligió para este acto un favorecedor conjunto morado, recorrió la planta de calefacción, charló con los trabajadores y ejerció de madrina al lanzar una botella de champán contra una de las paredes de la planta energética, dio así por inauguradas estas modernas instalaciones.