Athena, la multimillonaria única heredera de la fortuna de su abuelo, el fallecido magnate griego, Aristóteles Onassis, disputará el derecho a presidir la Fundación que lleva el nombre de su fallecido hermano, Alexandros, que desde la muerte de Onassis (1975) está en manos de una junta de directores.
Athena ha emprendido las gestiones necesarias desde Brasil, donde se encuentra, con la ayuda del grupo de abogados Baker & McKenzie, con sede en Londres.
El pasado enero, Athena cumplió los 21 años, que le daba derecho según el estatuto de la Fundación a ser automáticamente presidenta de la junta de directores.
El presidente saliente, Stelios Papadimitriu, entregó el cargo el pasado junio y se lo pasó a su hijo, Antonis.
Además, la junta modificó el estatuto en que era necesario que Athena recibiera la aprobación de la junta para asumir el cargo de presidenta.