Según un equipo de investigadores de la Universidad de Newcastle, en Inglaterra, los problemas dentales en los adultos no se deben únicamente al consumo excesivo de dulces durante la infancia o a la falta de visitas al dentista durante los primeros años.
Los científicos descubrieron que los lazos entre la historia de salud bucal familiar y los problemas dentales disminuyen con la edad, hasta volverse casi insignificantes.