De acuerdo con cifras proporcionadas por la Organización Mundial de Salud (OMS) más de un 25% de las parejas tienen problemas para lograr un embarazo, de los cuales, 55% de las causas son inherentes al varón y en un 45% la responsabilidad es de la mujer, quedando un 10% de origen desconocido.Para determinar las causas de infertilidad los especialistas recomiendan estudios multisistémicos, endoscópicos y hormonales endocrinos.
CAUSAS DE LA INFERTILIDAD
Hay diversas causas de infertilidad, donde la más frecuente en la mujer es la pérdida de la anatomía o factor tubario, el cual se produce cuando se pierden o ligan las trompas de falopio.
Luego están las causas de tipo ovárico y en los hombres la obstrucción de los conductos por donde circulan los espermatozoides y actualmente también el ambiente influye en la infertilidad, ya que por ejemplo, el estrés, tipo de profesión en las que se trabaja a altas temperaturas, contacto con químicos, porque alteran directamente la línea productiva de los esperma, que se cree es muy sensible a estas exposiciones.
No obstante, los problemas de fertilidad pueden ser corregidos mediante implantación de óvulos, que es un tratamiento a través del cual se estimulan los ovarios con sustancias himotrópicas (hiperestimulación) donde se necesitan muchos óvulos (hiperovulación) para lograr un embarazo.
Al proceso de cultivar los óvulos y espermatozoides se le conoce como "fertilización in vitro", que es lo mismo que "niños probetas", lo que pasa es que los medios de comunicación popularizaron lo de probeta, asumiendo que era allí donde se formaban, explica el doctor Elkin Lucena.
Lucena es fundador y director científico del Centro Colombiano de Fertilidad y Esterilidad (CECOLFES) en Bogotá, Colombia, quien hizo historia hace 15 años con el nacimiento del primer bebé probeta en Latinoamérica, concebido mediante el método de reproducción asistida. Su práctica le ha representado a Colombia una merecida reputación como nación pionera en el campo de la inseminación artificial humana.
IMPLANTACION DE EMBRIONES
La medicina bioreproductiva, es una ciencia multidisciplinaria que trata de llevar a la concepción de una vida cuando naturalmente no se puede lograr. La fertilización se realiza al juntar tres o cuatro óvulos y espermatozoides en un laboratorio, donde se dejan por 72 horas.
De acuerdo con Lucena, a la mujer se le somete a una hiperestimulación de óvulos, ya que en su estado natural produce sólo uno, pero para realizar el proceso de implantación se necesitan más y para producirlos se utiliza una sustancia llamada gonaotropía con la cual se logra una producción de 8 ó 10 óvulos.
Luego se toman los espermatozoides y se juntan, en condiciones de laboratorio, con los óvulos para obtener la fecundación que no se puede lograr en forma natural por problemas diversos. Al juntarse los espermas y óvulos en el laboratorio se dejan por 50 a 72 horas mientras se forma el embrión. Luego tres o cuatro embriones se transplantan vía vaginal al útero para que alguno de ellos se adhiera dentro de la capa interna.
Aún cuando es un proceso casi manual, no siempre se logra, ya que el sistema aloinmune que son los anticuerpos del hombre y autoinmune que son las defensas del organismo de la mujer que rechaza la implantación.
No obstante, el dilema de los médicos es descubrir porqué no todos los embriones logran fijarse en el útero durante el primer intento, por lo que los especialistas repiten el proceso y actualmente estudian los factores alo y auto inmunes, con el fin de ver si hay algún rechazo al transplante, que como tal puede ser aceptado o no.
Lucena señala que la máxima cantidad de embriones que se pueden transplantar son tres o cuatro, con lo que aumentará la posibilidad de tener embarazos múltiples, pero aún no se puede programar la cantidad de hijos que se producirán.
Generalmente cuando se realiza este tipo de tratamiento nace más de un bebé, porque según el especialista, en el proceso los espermas fecundan más de un óvulo, aunque genéticamente no hayan antecedentes de gemelos o mellizos en la familia, aunque si existen las posibilidades aumentan. Además, la aplicación de "la inyección de la vida", que se utiliza para evitar la pérdida recurrente del embarazo aumenta, las posibilidades de que nazca más de uno.
En este proceso de transplante e implantación interviene un equipo de especialistas tales como urólogo, pediatra, ginecólogo, biólogo, embriólogo, andrólogos y químicos.
TIEMPO DE BUSCAR AYUDA
Lucena recomienda que desde que la pareja nota que pasa el tiempo y no se produce embarazo sin utilizar métodos anticonceptivos, es prudente consultar al médico, aunque algunos establecen que se puede esperar un año.
También una mujer puede tener hijos de manera normal y por una causa u otra quedar inhabilitada para volver a procrear, dentro de lo que se llaman fallas reproductivas secundarias (que alguna vez tuvo un embarazo).
Apegándose a las estadísticas de infertilidad, la función de los médicos y más de los que practican la medicina bioreproductiva es reeducar y empezar por eliminar el término de infertilidad, esterilidad porque es un tanto ofensivo, y hablar entonces de disfunción o fallas reproductivas en la pareja, sostiene el reconocido médico.
HAY CASOS IMPOSIBLES
Precisa que ya se puede decir que se tiene a la mano la solución para todos los problemas de fallas reproductivas, aunque de todas maneras habrá de un cinco a un 10 por ciento que nunca lograrán un embarazo, por lo que el médico por ética, debe ser muy claro y orientar a las parejas de que otra alternativa es la adopción.
La biomedicina reproductiva es un proceso social, antropológico, cultural, en el que mas o menos el 70 por ciento de las mujeres buscan su primer embarazo después de los 35 años, cuando se sabe que después de esa edad la capacidad de lograr un embarazo va disminuyendo. Con todos los avances médicos se puede establecer un límite de 40 años para tener un embarazo aunque las hormonas funcionen con normalidad después de esa edad.
Sin embargo, se han producido en señoras de más edad, pero dentro de las variantes de reproducción asistida, porque a esa edad no se producen óvulos y entonces se recurre a los programas de donación de óvulos de una persona joven con los espermatozoides del esposo y a ella se le colocan los embriones. Lucena cuestiona este método, porqué no está muy justificado en edad avanzada.
El problema real es que las alternativas para lograr un embarazo se buscan en edad tardía, metiendo en problemas a los médicos, cuando lo ideal sería tener hijos antes de los 35 años, pero el problema es que cultural y sociológicamente, se antepone el trabajo, mejoras económicas y otros factores. Precisa que con frecuencia, las parejas tratan de lograr un embarazo después que la mujer alcanza los 35 años, cuando la capacidad fértil va disminuyendo.
Sin embargo, a los 45 años si las hormonas de la mujer funcionan con normalidad se puede hacer el tratamiento, sino, es mejor que recurra a la donación de óvulos, pero los médicos por ética profesional deben ser claros con los candidatos a lograr un embarazo por implantación de óvulos.