En medio de la firme convicción de que sin la cultura no habría un desarrollo balanceado, el panameño Brooke Alfaro fue premiado recientemente por el Banco de Desarrollo Interamericano (BID), al resultar ganador del Premio del Centro Cultural del BID. Alfaro ganó la primera versión de este concurso de vídeo realizado por el BID, entre más de 50 trabajos procedentes de América Latina y el Caribe.
El vídeo, de tres minutos y 20 segundos de duración, empieza con un cuadro que parece ser una composición abstracta. Es una imagen tan poderosa que por un minuto los sentidos del espectador se sienten cautivados por ideas de estructura, equilibrio y textura, entre otras del mismo género. Para Alfaro, quien después de 20 años como pintor sobresaliente abandonó la pintura y se dedicó a trabajar con el vídeo, sus obras contienen una ironía cáustica y provocadora dentro de una dimensión pictórica, en donde los límites entre la realidad y la ficción siempre se mezclan.
En el caso particular del vídeo ganador, Alfaro, quien se hizo acreedor a un premio incentivo de tres mil balboas, procuró la espontaneidad de niño, "sin contaminantes". Originalmente la idea nació de su pasado, uniéndolo con el presente para realizar la obra.
Según John Hasting, representante del BID, este tipo de actividades se realizan porque existe una gran convicción de que para lograr el desarrollo se necesita un balance entre el sector económico, cultural y social. De acuerdo con Hasting, anualmente el BID realiza concursos para el desarrollo de la cultura, en los cuales Panamá ha ganado en varias ocasiones.
Hasting recordó que hace algunos años un reo del Centro Penitenciario "El Renacer" resultó ganador de una de las actividades, entre las que se han desarrollado círculos de lectura, producción de obras teatrales y publicación de libros de cuento entre los reclusos. Igualmente destacó que se han financiado giras de la Orquesta Sinfónica Infantil por diversos sectores del interior del país, entre otras cosas.